
Olvidamos qué es el diseño
Disculpar que insista sobre el asunto, pero cuando oigo o leo que el planteamiento formativo del diseño industrial está acabado, superado por los tiempos y bastante anticuado para esta sociedad líquida y cambiante en la que vivimos, me pregunto si, para diseñar, ya no hace falta tener criterio, pensar, saber de metodología, entender en qué se basa el proceso, masticar la crítica, saber geometría, normalización y color, aplicar técnicas de representación, pisar un taller, conocer los materiales y los procesos industriales, y tantas y tantas cosas que, si no ahora, siempre se habían adquirido durante la formación tradicional del diseñador.
Dicen, los que encuentran desfasado el sistema académico del diseño, que hoy estamos obligados a trabajar de forma multidisciplinar, con otra gente y en relación con otros campos, pero ¿acaso no lo hemos hecho siempre? Pues sí, seguramente limitados por lo poco que llegamos a saber y lo mucho que necesitamos incorporar a los proyectos para su solución, que siempre se requiere mejorada. Y es que, si en algo se ha caracterizado el diseño es precisamente por esa circunstancia. Pero no el diseño de ahora, sino el diseño de siempre. ¿No será que aquellos que se quejan y apuestan por este tipo de cambios, o no diseñan o se saltaron más clases de la cuenta? Quizás se hayan olvidado de lo que es.
Sinceramente, creo que cambiar un planteamiento académico para hacer encajar una corriente, una herramienta o una tecnología es, cuando menos, tan insensato como arriesgado. No sea que, por satisfacer al mercado, perdamos lo que somos.
Abril 2026
