El "buen diseño" clave para dar respuesta a la eterna pregunta de la disciplina

"Buen diseño". Todos los diseñadores, de todas las disciplinas, parece que intentamos buscar este mágico concepto en nuestros proyectos. Y es que sabemos que la validez plena de nuestro trabajo como profesionales, sobre todo a un nivel interno, está realmente en hacer lo mejor posible –de forma objetiva y no solo en base a lo que creemos que está bien hecho- nuestro trabajo. Es así de sencillo. Y es lo que nos motiva a emprender el camino hacía la excelencia.

En lo que se refiere al diseño industrial están muy claros -por lo menos de forma teórica- sus objetivos. La función y la resolución de gran diversidad de necesidades, tanto físicas como “espirituales” (sociales, culturales y humanos) a través de los objetos fabricados por la industria parecen ser los objetivos prioritarios de nuestro trabajo como diseñadores. O dicho de otro modo más ideológico; crear un entorno durable que nos haga la vida un poco más cómoda mostrando siempre el mejor nivel tecnológico y cultural al que el ser humano ha llegado.
Ahora bien, como podemos saber exactamente que es el “buen diseño”, o responder a ello con un mínimo de criterio si aun no tenemos cerrada la fundamental y eterna pregunta de; ¿Qué es el diseño industrial?.

"Buen diseño" y diseño industrial propiamente dicho. Resultado y disciplina. Soluciones y objetivos. Ambos aspectos, el saber o tener consciencia de que es el “buen diseño” y que es el diseño industrial, están lógicamente relacionados. Sin lo uno no puede responderse a lo otro y forman parte de un binomio en el que el resultado de la suma es, uno u otro, en función de lo que podamos establecer también en una u otra variable.

Como ya sabéis la mayoría, el próximo día 29 de junio es el día internacional del diseño industrial. Un día para la celebración pero también, de la mano del ICSID, será un día para la reflexión ya que el tema general de la jornada será preguntarse que es el diseño industrial.

No se si realmente hallaremos la respuesta precisa -de consenso- a esa pregunta tan concreta. Más sabiendo que muchos pensamos que esta es una definición abierta y que el diseño evoluciona y tiene esta capacidad de adaptación precisamente por esta peculiaridad. Solo entonces entendemos que tiene sentido que no cerremos la pregunta de forma definitiva porque así su respuesta está abierta a cambios y/o ajustes.
Acepto esta premisa sin muchas observaciones pero para la más correcta evaluación de nuestro trabajo debemos aceptar también que esa "variable cambiante" es solo una parte de la respuesta, la que queda abierta, existiendo una base inalterable que da realmente sentido al diseño y que es -o debería ser- infranqueable.

No obstante si pensamos que realmente, por lo menos la mayoría de nosotros, si que tenemos bastante claro que es el “buen diseño”; en resumen aquel que resuelve los problemas dados, que logra cierta atemporalidad, que es sostenible en medida de sus posibilidades, que hace feliz a los usuarios y que da beneficios a las industrias (disculpar la compactación de la definición) podremos establecer que es el diseño industrial, ¿no?.
Así que cercanos a la celebración del día mundial del diseño industrial os planteo desde aquí, desde el concepto "buen diseño", este punto de partida para la reflexión a la pregunta que el ICSID nos trasladará el próximo día 29 de julio.

Feliz día del diseño industrial a todos. Un abrazo y buenas reflexiones.

Junio de 2012