Idiosincrasia autonómica del Diseño Industrial español

No pretendo con este artículo ser científico, estadístico y ni tan siquiera preciso. Tan solo deseo exponer una situación que percibo al respecto de lo que podría denominar como las 4 grandes “escuelas de diseño industrial” que parecen existir en nuestro País. Tampoco citaré de forma expresa los máximos, o más representativos, exponentes de estas corrientes para no realizar agravios comparativos o alusiones personales.

Las 4 grandes escuelas del Diseño Industrial español

Desde hace un tiempo vengo compartiendo, a partir de las oportunidades comunicativas que nos brindan las nuevas tecnologías, muchas opiniones y sentimientos sobre el diseño industrial con muy diversos diseñadores de casi todas las partes de España. Esto me permite entender las diferencias que mantenemos los unos con los otros pese a estar de acuerdo en los aspectos más generales del diseño.
Intercambiando pensamientos con todos estos colegas y diseñadores he podido descubrir que la forma de trabajar, de pensar y de entender el diseño industrial, aunque busquemos lo mismo en un sentido teórico y/o genérico, difiere de un contexto a otro provocando, lógicamente, también resultados y soluciones diferentes. No quiero decir con esto que sean ni mejores, ni peores, simplemente diferentes.

Más allá de estos contactos y experiencias directas podemos también analizar desde las publicaciones y los medios como los diseñadores actuales más reconocidos de nuestro País suelen responder a ciertas zonas geográficas muy concretas de España. Obviamente siempre hay excepciones.
Esto me lleva a pensar que más allá de lo casual existen núcleos reconocibles donde se gesta el diseño industrial de nuestro País. Núcleos que imagino que se han formado alrededor de las más importantes universidades y/o escuelas donde se imparte diseño. Y sobre todo, siendo determinante, las zonas con más riqueza de tejido industrial de nuestro País. Allá donde la industria se ha asentado tradicionalmente.

Con toda esta diversidad podemos entender que más que un diseño industrial con alma exclusivamente española, lo que existe es un diseño mucho más variado, marcado por particularidades concretas que se circunscriben dentro de las diferentes culturas que coexisten en nuestro País. Por decirlo de alguna manera más directa podría decirse que el diseño industrial no es ajeno en absoluto a la configuración autonómica, o mejor dicho cultural, de España y así queda reflejado también.

Por si solos estos caracteres exclusivos de diseño ya tienen un indiscutible gran valor pero en su conjunto, sumados, añaden una riqueza sin igual y genérica que nos permite entender la auténtica grandeza -creo que aun no reconocida debidamente- que empieza adquirir el diseño industrial español.
Por esta razón deberíamos derivar los máximos esfuerzos para lograr exportar este conjunto excelente y general formado por la suma de nuestras particularidades. Si lo lográramos, nuestro diseño industrial estaría, sin ninguna duda, a la cabeza del panorama internacional.

Soy de los que cree que el diseño español está de moda aunque no logramos ponernos de acuerdo en nuestra propia definición de conjunto. Hoy día podemos coger cualquier revista de diseño y descubrir, sin rebuscar mucho, a grandes diseñadores actuales de nuestra tierra. Profesionales que son reconocidos internacionalmente y que trabajan para las empresas más importantes y variadas del mundo. Quizás sobre este punto si que podríamos hacernos una justa autocrítica. Ser más exigentes y decir que parece que cada uno hace sus propias guerras. La gran mayoría “van por separado” lo que hace parecer -erróneamente- más ausente de personalidad el diseño español a nivel general. Pienso que esta situación es una pena porque en realidad la inmensa mayoría de estos paisanos tienen muchos puntos de encuentro en su trabajo. Podrían aunar valores en defensa de nuestros intereses como colectivo.

Pero al margen de todo esto y centrándome de forma precisa en el tema que deseaba exponer me gustaría decir que he constatado principalmente 4 grandes “Escuelas de diseño industrial”:

- Una de ellas, sin duda, es la escuela catalana. Sería la de más solera. La más antigua liderada por Barcelona. Aunque para ser sinceros también es la que ha perdido más terreno respecto a otras que han venido detrás.
Actualmente además Barcelona, a mi parecer, va cediendo o perdiendo terreno poco a poco con otras capitales, como por ejemplo Girona y otras áreas de Cataluña que parecen tomar el relevo a través de nuevas universidades, asociaciones de diseño muy bien gestionadas, eventos, estudios de diseño y diseñadores de referencia internacional.
Sus principales rasgos son un leguaje formal muy cuidado, elegante y depurado y unas soluciones que buscan sencillez y sinceridad por encima de todo. Suelen ser propuestas de diseño muy efectivas y su incursión es total y general en la mayoría de sectores, tipologías e industrias tales como el mueble, calzado, tecnología, iluminación, automoción, etc..

- Otra zona geográfica de la que salen profesionales con un perfil muy característico creo que es Valencia. Los diseñadores valencianos, o formados en valencia, respiran el diseño de una forma muy similar. Así que podemos decir que existe una escuela valenciana de diseño industrial.
Gran parte de diseñadores valencianos, seguramente motivados por las principales industrias autóctonas, como lo es la del plástico (juguetes, vienes de consumo, recipientes, ..) y el mueble, son especialistas en estos dos grandes sectores aunque poco a poco, buenos y conocidos estudios valencianos empiezan a posicionarse a nivel tecnológico en el panorama internacional. Su diseño es innovador y sus más jóvenes estandartes inundan el mercado con propuestas que no nos dejan indiferentes por su atrevimiento y sinceridad.
A través de los últimos años han sabido hacer una excelente promoción y divulgación del diseño con unas asociaciones fuertes. Y sus citas anuales Feria Habitat Valencia y Valencia Disseny Week son ya una referencia general para el diseño.

- Y como dice el anuncio “para ver el norte a veces tienes que ir al sur” por lo que lógicamente existe una escuela de diseño andaluza. Una escuela que irrumpe con fuerza y que está entendiendo el diseño industrial de una forma más abierta y compartida, como no podría ser de otra manera.
Desde Andalucía se están abriendo muy bien los caminos. Existen asociaciones de diseño que van tomando protagonismo y los diseñadores andaluces se están abriendo totalmente al mundo.
A mi pesar tengo que decir que no es el diseño que más conozco pero creo es un diseño alegre y muy cercano al ser humano. Un diseño que, quizás motivado en una tradicional ausencia de industria, ha sabido apostar por abrir nuevas formas de entender la producción e incorpora y entiende ciertos procesos semiartesanales dentro de la disciplina. Un diseño donde todo puede caber y donde la inventiva y la optimización de recursos se refleja en sus soluciones.

- Por último existe un emplazamiento norte, que podría recoger también a Valladolid, liderado principalmente por Galicia y el País Vasco. Digamos que podría ser una escuela del norte que se dividiría claramente por dos sentimientos; uno muy industrial y mucho más cercano al País vasco y otro más emotivo como el gallego.
Desde esta franja se están haciendo muy buenas propuestas de diseño industrial y empiezan a destacar ya los diseñadores industriales gallegos y vascos que, permitirme el halago, al igual que en otras muchas cosas su forma de entender el diseño "es muy de ellos", muy gallega y vasca, en el buen sentido.
Quizás es la escuela más ecléctica de todas y la de más "de autor", donde la singularidad se impone por encima de lo demás.

Estas serían, a mi parecer, las cuatro grandes ubicaciones donde el diseño industrial nace de una forma particular configurando núcleos de corriente claramente diferenciados. No se si estaréis de acuerdo o no conmigo y sería interesante tener un debate abierto al respecto para poder extraer conclusiones.

Soy consciente de que me dejo Madrid y otras zonas importantes desde donde, como es justo decir, se está haciendo también muy buen diseño industrial, si bien pienso que el porcentaje más elevado que marca las diferencias culturales y por ende las soluciones se produce principalmente en esas cuatro grandes zonas que he descrito.

En definitiva lo que pretendo con esta reflexión es reconocer que el nivel de diseño industrial en nuestro País es muy bueno, pero mucho, y que los más jóvenes, que vienen con mucha fuerza y ganas, están tomando el protagonismo que merecen.
Espero que dejemos ya de mirarnos el ombligo y podamos entre todos demostrarle al mundo que en España hay creación de elevado nivel y que nuestra gran diferencia -a la vez nuestra grandeza- respecto a otras “escuelas de diseño a nivel mundial” es sin lugar a dudas nuestra valiosa diversidad cultural que es capaz de coexistir para sumar un valor mucho más grande que se refleja en un diseño industrial español de gran calidad.

Cómo he dicho al principio no pretendo con esto establecer notables diferencias en el diseño industrial español. Puedo estar totalmente equivocado porque me he basado en mi experiencia directa. Así que este pensamiento debe tomarse meramente como una impresión muy personal aunque en términos positivos, si esta especulación fuese una realidad, podríamos estar de acuerdo en el gran potencial que tendríamos como colectivo.

Lo que si es un hecho innegable, que se deja ver entre líneas, es la particularidad del diseño industrial en función de su localización geográfica, industrial y cultural. Hecho que ilustraba hace unos meses en Diseño Industrial e identidades culturales.

Junio 2011