El fondo del Diseño. Diálogos sobre Diseño Industrial

Desde hace un tiempo mantengo con un gran e inteligentísimo amigo charlas sobre diseño. Diálogos que probablemente están motivados por el hecho de que *descubriera una existencia más definida del diseño industrial relativamente hace poco tiempo.

En una de nuestras últimas conversaciones me trasladó una pregunta muy interesante y profunda que posteriormente ha despertado en mi muchas reflexiones. Por esta razón le estoy muy agradecido. Siempre es bueno reflexionar sobre tu propia profesión y cómo la ejerce uno mismo.

Recuerdo que íbamos dialogando sobre diseño mientras paseábamos tranquilamente. Posiblemente la charla de diseño estaba motivada por haber salido de Vinçon tras comprar varias cosas. Íbamos bajando por el Paseo de Gracia de Barcelona con nuestras respectivas parejas. Ellas caminaban unos metros más atrás, hablando también de sus cosas, sin perder de vista los escaparates. Y entonces mi amigo me formuló la siguiente pregunta :

- ¿Crees que los usuarios captan todas las cuestiones que incorporáis a los objetos?. Y si no es así ¿Por qué las incorporáis?
Se entiende que me hablaba más allá de lo evidente del diseño, como por ejemplo la función o el uso de un objeto. Se refería más bien a aspectos culturales y comunicativos del diseño industrial.

Tras oír la pregunta respiré profundamente. Con el deseo de no contestarle simplemente con un monosílabo lo más prudente que se me ocurrió decirle en aquel momento es que los usuarios solo podrán apreciar todas esas cuestiones si están planteadas y plasmadas intencionadamente en los objetos.
Esto no quiere decir que cuando un usuario adquiere un objeto la comunicación tenga que aflorar instantáneamente trasladándole todos aquellos aspectos que han sido colocados por el diseñador. Pero solo si han sido colocados, si están, algún día podrán hacerse legibles para él.
Es un poco como los idiomas, que a base de leerlos uno acaba aprendiendo el significado de ciertas palabras y acaba comprendiendo un poco el sentido general de las frases.

Entiendo que los diseñadores, por lo menos aquellos que nos enfrentamos a todo tipo de productos destinados también a todo tipo de público, somos conscientes de que no todos los usuarios tienen la capacidad, ni tampoco un perfil lo suficientemente definido "culturalmente" -entiéndase que hablo sin menosprecio. Me refiero al lógico desconocimiento de la mayoría al respecto de temas que no les son afines. Ni tienen porque serlo- como para captar de forma racional e inteliglible (inconscientemente creo muchos si se procesan) ciertos aspectos incorporados a los productos durante su proceso de diseño industrial. Aspectos que al final pueden reconocerse como los fundamentales que permiten el éxito total del producto, más allá de las soluciones básicas de uso y de función.

Pero para entenderlo mejor seré más explícito con un ejemplo concreto que ilustra a la perfección lo que quiero trasladar:

Tomemos como ejemplo la conocida silla Barcelona de Mies Van der Rhoe. Esta silla está inspirada en la silla romana de campaña destinada principalmente a los emperadores cuando se trasladaban. Por esta razón podemos decir estrictamente que eran sillas para los “reyes”. Este tipo de asientos se caracterizaba principalmente por la forma de cruceta que formaban las patas. Rasgo que se convierte en su principal característica y distintivo. Un gesto o recurso que toma y utiliza Mies Van der Rhoe para lograr articular una propuesta de diseño industrial que hará de su silla un trono. Una intención que adquiere además el sentido final cuando se sentó en ella el Rey Alfonso XIII con motivo de la Exposición Universal de Barcelona. Así, la silla Barcelona, se convierte entonces física, literal y materialmente en lo que siempre fue a nivel conceptual; un trono para reyes.
Todo ello al margen de crear un sillón cómodo, ergonómico y funcional, tal y como marca el diseño.

Aunque muchos no hubiéramos sabido esta cuestión sobre este objeto concreto, es obvio que siempre ha estado implícita desde su creación.
Muchos desde siempre la han sabido y el diseño ha estado para ellos “cerrado” en este sentido. Esto les ha permitido utilizar todos estos mensajes simbólicos para comunicar ciertos aspectos de su propia personalidad y han incorporado el objeto a su contexto.

Algunos habrán descubierto esta metáfora posteriormente de tener vista la silla y seguro que el objeto, a partir de ese momento, habrá cambiado ya para siempre.
Y otros muchos no conocen esta cuestión pero seguro, que aun no sabiendo porqué, la silla les gusta de forma especial, no me cabe la menor duda.

La cuestión es que los diseñadores industriales incorporamos, se lean o no, siempre todos esos códigos y símbolos porque forman parte del diseño. Son también parte del éxito del producto aunque no sean, de entrada, evidentes y/o de-codificables para muchos usuarios.
Son aspectos que además nos permiten -a los diseñadores- gestionar de forma más controlada, precisa y fácil la estética de los objetos y eso siempre es algo perceptible por parte de los usuarios aunque no siempre sea explicable.

No cabe duda de que la comunicación es una de las razones de ser del proceso de diseño industrial y que a todos los usuarios les debemos el máximo respecto por lo que aun tiene más peso, si cabe, incorporar a todos los productos, sean de la tipología que sean y para el target que sea, este tipo de “imputs” que van más allá de las cuestiones puramente formales, funcionales o de uso. Aspectos, estos últimos, que lógicamente han de quedar siempre resueltos.

* El diseño industrial y los diseñadores, más allá del "star system" no existe para muchos. Así era también para mi amigo hasta que empezó a trabajar hace unos pocos años en una importante empresa de iluminación. Allí tuvo oportunidad de descubrir que existía una disciplina -y todo un mundo- dedicada a definir como deben ser los objetos. Descubrió también lo importante que es todo este proceso -el diseño- para las políticas económicas de las empresas, las sociedades y obviamente para el entorno artificial del ser humano y "la alimentación de su alma”.
A partir de ese momento empezó a ver muchas más cosas en los objetos que nos rodean. Aprendió a mirar un poco más lejos de lo evidente.
Hoy cuida mucho su contexto más íntimo y personal. Sabe que sus objetos también hablan de él. Seguramente por esta razón nuestros diálogos sobre diseño son ahora tan interesantes y sus preguntas muchas veces tan difíciles de contestar.

Desde aquí le mando un caluroso abrazo.

Pensaréis y con razón, que todo esto es muy obvio pero creo que de tanto en tanto va bien reiterarlo y recordarlo.. y seguir reflexionando...

Marzo de 2011