El papel fundamental de las asociaciones de estudiantes de diseño

Recién terminada la exitosa 5º edición de la Semana Cultural del Diseño de Sevilla y viendo la extraordinaria progresión a la que, edición tras edición, nos tienen acostumbrados los estudiantes de la US (Universidad de Sevilla), me he visto en la necesidad de reflexionar sobre el papel fundamental que desempeñan para el diseño, en términos generales y transversales, las asociaciones de estudiantes. Y aunque ésta que ahora os trasladaré es una percepción personal, creo no estar muy desencaminado en el análisis.

Pienso que la disparidad de los planes académicos del diseño industrial/diseño de producto impartidos actualmente en España desde estructuras radicalmente distintas; Escuelas de Arte e ingenierías. Así como la convivencia de muy diversas generaciones de profesionales formados también a muy distintos niveles, provoca que se hable del diseño en términos muy difusos y subjetivos por lo que acaba dependiendo, única y exclusivamente de los alumnos su propia interpretación del diseño y actuación. Una labor crucial que, no solo hace posible encajar sus vocaciones en el seno de su aprendizaje –reglado y muy probablemente complementado de forma autodidacta- sino que su futuro profesional dependerá ya, y para siempre, de la lectura preliminar que logren hacer de él.

Y en este camino que la mayoría de los alumnos, académicamente huérfanos, están obligados a emprender para entender qué es el diseño industrial no están solos. Las respuestas que no han logrado encontrar en sus profesores y/o en sus compañeros les ha obligado a nutrirse de espacios intelectuales comunes que les han permitido explorar sus convicciones y emociones al respecto del diseño industrial. Respuestas que han hallado inventándose sus propias asociaciones que, gestionadas libremente por ellos mismos y alejadas de todo corsé y compromiso con terceros, cumplen un papel trascendental porque acaban ejemplarizando la idealización que ellos mismos tienen y/o quieren tener del diseño.

De esta forma, basta solo con analizar que destilan los eventos, conferencias y/o los referentes que nos proponen unas u otras entidades para entender, sobretodo desde fuera, qué diseño busca y defiende cada facción. Y es que nada tiene que ver, por ejemplo el diseño industrial del que nos habla el Colegio de Ingenieros en Diseño Industrial de Barcelona, anexado al rigurosísimo Colegio de ingenieros, de aquel que nos habla el ADIFAD, una de las asociaciones más influyentes del país o la AEDI, que expresa el posicionamiento particular de los alumnos de la US frente a la doctrina que reciben.

Pero las asociaciones de estudiantes de diseño industrial han logrado algo mucho más importante, superando de esta forma a las entidades tradicionalmente dedicadas a la divulgación y promoción del diseño. Han conseguido que su enfoque trascienda de lo particular y, una vez cubierta la necesidad vital de hallar respuestas propias, descubrir y entender el diseño que aman y al que aspiran, la frescura, la afinidad y la retroalimentación constante que hoy comparten entre sí las principales asociaciones (Madrid, Sevilla, Málaga, Cádiz, Valladolid….) no solo permite que se hable de SU DISEÑO INDUSTRIAL; omnipresente, transversal, poliédrico y muy plural, sino que su trabajo, totalmente sincero y horizontal, enriquece diariamente la visión de todo el colectivo profesional. Algo que debemos agradecerles enormemente todos los que nos dedicamos al diseño.

Afortunadamente no es puntual y los proyectos emprendidos durante los últimos años, como la Semana Cultural del Diseño entre otros, han madurado de tal forma que podemos pensar que estas asociaciones han venido para quedarse. Y su constante relevo generacional, con nuevos alumnos, nuevas motivaciones e intereses nos asegura una promoción del diseño adaptada siempre a los tiempos lejos de todo vicio.

Bienvenidas seáis y larga vida. Muchas gracias por buscar respuestas con las que logramos aprender y conformar un marco más objetivo y real del diseño.

Marzo 2017