Claves para contratar un buen servicio de diseño

El desarrollo de un producto no es algo para tomarse a la ligera. Hay que derivar un gran esfuerzo humano y económico y de su éxito (no ya de un único producto pero si de un buen catálogo general) dependen muchas empresas, puestos de trabajo y recursos sociales.
El lanzamiento de un producto es un planteamiento estratégico en el que cada una de las decisiones debe estar meditada y sopesada pero sobretodo deben de estar sometidas a la consecución de unos objetivos muy concretos.

El diseño industrial -y otras disciplinas afines- desempeñan un importantísimo papel dentro de esta estrategia, entre los que también se encuentran la propia empresa con la mayoría de sus departamentos implicados, los proveedores, los usuarios y el mercado, es decir que el producto debe contemplar estándares, normativas, regulaciones, competencia, precios y servicios.

Teniendo en cuenta la importancia del diseño y su incidencia directa (tanto de forma positiva como negativa) en el primer estadio; el de las empresas, creo que éstas, principalmente las que recurren a servicios externos de diseño, deberían de tener en cuenta una serie de cuestiones antes de contratar dichos servicios. Aquí se exponen algunas de estas cuestiones fundamentales que pueden evitarnos algunos sustos:


1- Contratar soluciones

El diseño bien ejercido propondrá siempre soluciones. Rechaza, como cliente, todo diseño que pueda generar problemas y/o deje un elevado porcentaje de cuestiones abiertas. No solo porque esto está en las antípodas de la finalidad de la disciplina sino porque es bastante estúpido contratar un diseño que no soluciona gran parte de un proyecto por el que se está pagando y por el que, de ser así, además habrá que asumir sobrecostes importantes; primero al pagar por un diseño infértil y después al pagar por unas soluciones que no se han abordado.

En este sentido, hay que exigir que todo aquello que propone el diseño sea viable y, por supuesto, que tenga una trazabilidad dentro de los plazos y los costes establecidos en la estrategia de lanzamiento y desarrollo. Toda desviación de la estrategía se traducirá en términos económicos y afectará a su conjunto.


2- Transparencia

Los diseñadores industriales somos un colectivo profesional. Debemos presentar presupuestos detallados especificando nuestras labores, servicios y tiempos así como el material a entregar. También deberían especificarse aquellas cuestiones que dependerán económica y técnicamente de terceros. En definitiva, no es más que dejarlo todo lo más claro posible.

Un buen profesional cobrará, por norma, exclusivamente por su trabajo. Dado que normalmente un diseñador no ejecuta la totalidad de los recursos que conlleva el proyecto, debe de desconfiarse de aquellos presupuestos de diseño que sean vagos, muy generales y/o estén totalmente cerrados porque estarán probablemente hinchados y/u ocultarán sorpresas desagradables. Debe pedirse justificación de cualquier partida presupuestaria. Una cosa es cobrar por una gestión llevada a cabo y otra muy diferente, desgraciadamente a la orden del día, es cargar por defecto un X% a todo lo que mueve un proyecto y que, para más inri, no es directamente responsabilidad del diseñador.

Hay que exigir en el apartado presupuestario y en la distribución de tiempos el máximo rigor y transparencia. Estos son dos aspectos que suelen ser la base de un buen trabajo.


3- Gestión

Todo mal proceso de diseño motivará costes no controlados y no garantizará resultados aunque nos vendan lo contrario. Un mal planteamiento puede romper muy fácilmente las intenciones económicas establecidas para el desarrollo del producto y por consiguiente afectar a toda la estrategia de forma general.

Lo más adecuado es buscar diseñadores y/o equipos de diseño que, amparados en los dos puntos anteriores, ofrezcan además una gestión completa del proyecto para que todo lo referente a plazos e inversiones esté sujeto a tiempos y a partidas económicas totalmente controladas y justificadas.


4- Resultados e información actualizada

Es obvio que todos los clientes que contratan diseño esperan resultados pero ¿reciben realmente los que necesitan?
Si atendemos los proyectos que no pasan de fases iniciales por incompatibilidades de briefing podría decirse que una gran parte de los clientes no reciben aquellos resultados que esperan o éstos no han logrado probablemente cubrir los objetivos más importantes. Bajo este prisma, lo que espera el cliente y lo que recibe parece estar marcado por una distancia insalvable que provoca el abandono del proyecto, con todo lo que ello conlleva.
Esto se soluciona rápidamente contratando diseñadores y/o equipos de diseño que abran el proyecto al cliente para que esté siempre informado y se pueda encauzar el proyecto, con el tiempo suficiente, hacía el objetivo establecido.

Sobre este punto es importante decir que un buen proyecto de diseño estará siempre sometido a un pliego de condicionantes previos que deben de estar presentes y justificados en los resultados. Además, durante el transcurso del proyecto, el cliente debe estar siempre informado del avance del proyecto para que se pueda contrastar, en tiempo real, el cumplimiento de los objetivos.


5- Cuestiona a los gurús

El diseño es algo bastante más viejo de lo que muchos nos intentan hacer creer. Así que la gran mayoría de buenos profesionales conocen muy bien su trabajo y sus objetivos. Confía en ellos aunque no sean "Trending Topic" o no suelan copar todas las páginas de las revistas de diseño e innovación de más rabiosa actualidad.
Si lo que se busca es apostar por nuevos valores, por la juventud y/o trabajar tecnológicamente a la última, también existe una enorme cantera de nuevos e ilusionados diseñadores industriales que, año tras año, reciben la mejor formación en diseño. Apostemos por ellos. Aquí disponemos de un directorio por el que empezar.

Por esta razón, deben descartarse siempre a todos aquellos que nos vendan el diseño como algo nuevo. Y también aquellos que prometan "el oro y el moro" y/o procedimientos novedosos... Suelen salir caros.


Ya lo sabes. Si tienes que contratar diseño, aquí dispones de 5 sencillas cosas a tener en cuenta y a exigir a los profesionales del sector.
Y si eres diseñador industrial siempre es bueno repasar aquello a lo que estamos mínimamente obligados a responder, por lo menos por la excelencia de nuestro trabajo y la normalización profesional de nuestro sector.

Mayo 2016