Alutec: Empresa y Diseño

Hablamos del diseño de muchas formas y en muchos términos. Sin embargo, en general, pienso que se habla escasamente de experiencias reales y de ese diseño vertebrador tan necesario para las sociedades industrializadas. Me refiero a ese diseño silencioso –o silenciado por muchos de aquellos que nos hablan siempre de un diseño presuntamente extraordinario- que no tiene pretensión alguna de destacar y que, integrado en el ADN de las industrias y empresas que madrugan en favor de toda una sociedad, acaba convertido en la herramienta fundamental que las mantiene más vigentes, más dinámicas y más vivas.

Dejando al margen el diseño industrial que no trasciende del papel y/o de las pantallas, nos han ido acostumbrando a hablar y a opinar normalmente de un diseño de éxito que al final no lo es tanto si nos remitimos a las realidades económicas más cotidianas y al estado de las empresas que lo suelen regentar. Las mismas que se han llenado la boca durante las últimas décadas dictándonos qué es EL DISEÑO y lo que es peor; haciéndonoslo creer. ¿Cuántos no se habrán visto arrastrados por estos dictámenes?...

Permitirme que hoy mi reflexión sobre diseño vaya dedicada en modo de homenaje a Alutec del Vallés. Y no porque yo tenga relación directa con esta empresa sino porque creo objetivamente que lo merece y porque es ejemplo claro de ese diseño útil, humanamente útil.
Alutec es una empresa fabricante de mobiliario para hostelería y colectividades que durante más de 30 años ha escuchado atentamente a sus clientes, usuarios y al mercado, que ha utilizado el diseño para ofrecerles una solución concreta ajustada totalmente a sus necesidades.

Trabajo como diseñador industrial en Alutec desde el año 1998. Ha sido –y lo sigue siendo- mi mejor escuela. Es el lugar donde he aprendido casi todo lo poco que sé sobre diseño porque aquí me toca bregar a diario con las problemáticas, las posibilidades y las soluciones de la mayoría de materiales, tecnologías y procesos que intervienen en el desarrollo de un producto. Estoy en contacto directo con el mercado, con los proveedores y constantemente reciclado y actualizado. Estar dentro de una empresa como ésta supone una oportunidad única de hacer práctica del diseño en mayúsculas. Y descubres que la experiencia supera muchas veces a la teoría.

Para nosotros el diseño es algo tremendamente natural, tan natural que no lo vestimos de diseño. Nos basta que sea siempre el resultado de las soluciones que creemos que necesitan nuestros clientes/usuarios y así lo hemos codificado en nuestros genes como empresa. Es una dinámica que nos ha permitido adaptarnos constante a los cambios que los tiempos siempre traen y obligan.

Con esta dilatada experiencia directa está muy claro que, equivocada o no, tengo una opinión muy madurada de los achaques que ha venido sufriendo el sector del mobiliario en los últimos años, desde la devastadora incidencia de la competencia asiática (y otras), su relación con el diseño industrial hasta el derrumbe de una “manera de hacer” que hoy debería empezar a reconocerse como meramente especulativa y nada estratégica, a pesar de que se haya defendido normalmente lo contrario.

Hace 20 años, cuando aun era un estudiante de diseño, se nos dejaba muy claro desde las asociaciones, las escuelas y las revistas qué empresas eran las insignias del diseño industrial de nuestro país. Los profesores nos las numeraban como se enumeran los reyes visigodos o los ríos en primaria. Todos queríamos diseñar para ellas y/o integrados en ellas. Eran una veintena de empresas que solían copar toda la atención en ferias, publicaciones, premios, divulgación y promoción. El resto, desde el punto de vista oficial del diseño, no existía. Pero el diseño siempre ha existido fuera de esa burbuja perfecta, de eso puedo dar buena fe.

A lo largo de estas décadas hemos ido viendo como, poco a poco, gran parte de estas marcas han desaparecido. Algunos eran nuestros más directos competidores aunque ellos nunca nos miraron de esa forma porque jamás aceptaron, por nuestra tipología de producto, que fuéramos realmente su competencia. Sobre esto último he de decir que este tipo de actitudes siempre me parecieron una especie de menosprecio al diseño y un total desconocimiento de lo amplio y diverso que es como colectivo profesional.
Ahora, este deceso goteante viene a evidenciar que nuestra manera de utilizar el diseño, empresarialmente hablando, ha sido más acertada que la de algunos otros que nos miraban por encima del hombro.

El diseño tiene, como siempre he defendido, muchas caras pero cuando se ha de integrar en la industria y en un mercado cada día más cambiante debe ofrecernos una enorme y rápida capacidad de adaptación y debe ejecutarse desde el máximo rigor, la necesidad de sus usuarios y el proyecto. Y no exclusivamente desde la firma de autor o el diseño vacio que lo condena, bajo mi punto de vista, a una estrategia única y que además pierde normalmente capacidad de sorpresa cuando se queman en exceso los nombres. Entender esto ha sido clave para nuestra supervivencia.

Alutec ha compaginado el trabajo de diseño interno, contando con un Dpto. propio, con la contratación de servicios externos, colaborando así con estudios y diseñadores industriales independientes que siempre han ofrecido nuevas miradas. He aprendido mucho también en este sentido.
Uno de los equipos externos con los que hemos compartido más proyectos y nos ha reportado más éxitos, que ha trabajado siempre adaptándose a nuestra manera de entender el desarrollo de los productos, ha sido Invenio, taller de diseño. Dirigido por mi colega Paco Escoda, Invenio ha sido el responsable de los productos más icónicos de Alutec, como el Sillón Liceo, la colección Presumida y/o la silla Deseo, entre muchos otros. Piezas fabricadas y vendidas a decenas de miles.

Pero nuestra colaboración con agentes del diseño no se ha limitado a lo más ortodoxo sino que también hemos colaborado con infinidad de empresas a las que, no solo hemos asesorado, desarrollado y/o ayudado a industrializar y/u optimizar sus productos sino que también hemos compartido sinergias y proyectos conjuntos. Algo que hasta hace bien poco, aunque parezca mentira, no estaba bien visto entre semejantes. Sin embargo hoy, avalando nuevamente nuestra forma de entender y aplicar el diseño, cada vez son más las empresas que comparten con nosotros retos de futuro. Probablemente la proliferación de las editoriales de diseño, que han de delegar la totalidad de la fabricación de sus productos en empresas competentes y experimentadas, ha tenido mucho que ver. En cualquier caso, en la actualidad Alutec comparte varias experiencias con algunos de aquellos que más suelen “presumir” de diseño. Somos para muchas empresas un aliado indispensable y eso es algo que también nos honra enormemente. Y no cabe duda de que, entre todos, a lo largo de los años hemos aprendido a sumar en beneficio de todos.

Seguramente Alutec no recibirá ningún premio de diseño pero el diseño es una herramienta que tiene totalmente arraigada en su seno a partir de su propio fundador, que ha sido -y es- parte vital de la empresa. Una persona de que la que también aprendo cada día.
Es cierto, no nos darán un premio pero el diseño es la disciplina que ha vertebrado nuestra estrategia desde nuestro inicio. Hablamos del diseño de muchas formas y en muchos términos pero a veces solemos olvidar a los que realmente diseñan cuando hablan de diseño...

Mi carácter como profesional está marcado por influencias que para mi son muy reconocibles, entre las que obviamente tiene un papel fundamental Alutec. Así que después de escribir cientos de reflexiones sobre el diseño industrial no podía dejar de hablar de ella. Una forma de reconocer todo el esfuerzo humano y económico que ha realizado durante estas décadas y agradecer que me hayan brindado la oportunidad de formar parte de esta familia y proyecto. Gracias.

Aunque lamentablemente no estemos libres de caer como muchos otros, nosotros seguiremos por el mismo camino que nos ha permitido sortear los baches durante nuestra existencia. Quiero pensar que si aun estamos dando guerra y además seguimos pensando en el futuro con más ilusión que nunca, tan mal no lo hemos hecho...

Este análisis es totalmente personal, realizado desde mi punto de vista como diseñador. En ningún caso, para aquellos que puedan sentirse aludidos, es una opinión de la empresa Alutec.

Abril 2016