La historia continua. Redefiniendo el Diseño Industrial

Todos aquellos que os acercáis a estas páginas conoceréis sobradamente mi empeño por definir, de la forma más precisa posible, el Diseño Industrial. Y es que, como he reiterado en tantas y tantas ocasiones, considero que acotar nuestra propia parcela como profesionales nos permite de forma objetiva -y cuantificable aunque haya pocos estudios al respecto- desempeñar nuestro trabajo de manera mucho más eficaz.

La definición nos permite conocer perfectamente nuestras propias responsabilidades y limitaciones y nos otorga más solvencia como disciplina fomentando diálogos más claros, concisos y uniformes. Algo que nos beneficia de cara a ser mucho más creíbles en aquellos ámbitos en los que el diseño debe empezar a considerarse como un pilar económico indiscutible.

Apostaba ya hace unos años, en una exitosa ponencia al respecto de este apasionante tema, por la imperiosa necesidad de actualizar aquellas definiciones más oficiales del diseño industrial, entre las que siempre he destacado y defendido las del ICSID, para ser adaptadas a los nuevos tiempos sociales, tecnológicos e industriales que vivimos.

Tras casi medio siglo de espera parece que el momento ha llegado y el ICSID, mediante la propuesta abierta #RenewID llevada a cabo hace unos meses, ha revisado la definición oficial vigente desde 1969 y la ha actualizado por esta otra (*Ojo, se ha actualizado):

“El diseño industrial es un proceso estratégico destinado a resolver problemas, aplicable a productos, sistemas, servicios y experiencias, cuyos resultados redundan en innovación, éxito en los negocios y en una mejor calidad de vida. Es una profesión transdisciplinar que involucra a la innovación, a la tecnología, a los negocios, a la investigación y a los clientes en el aprovechamiento de la creatividad y la visualización para resolver problemas de cara a plantear soluciones, reformulando problemas para convertirlos en nuevas oportunidades con la intención de hacer un mejor producto, sistema, servicio, experiencia o negocio y proporcionando siempre valor y/o una ventaja competitiva. En los resultados del diseño industrial están implícitos de forma intencionada los aspectos económicos, sociales, ambientales y éticos que han de ir siempre encaminados a crear un mundo mejor.”


En mi opinión es una definición discutible y muy mejorable. La encuentro muy escasa de ciertas concreciones que nos hubieran permitido dibujar límites más claros que nos hubieran ayudado a circunscribir al diseño en el marco de sus responsabilidades reales. A pesar de ello me parece bien que se haya hecho este ejercicio de refresco que pretende seguramente ajustarse a un nuevo sentir colectivo y a una nueva realidad social, económica e industrial.

Respecto a las anteriores definiciones, ésta amplía notablemente nuestro marco de actuación, se explicita lo social del diseño, su relación con otros agentes y sobre todo viene a decirnos, aunque sea entre líneas, que podemos ofrecer una vida más fácil y cómoda a través de nuestro trabajo. En definitiva nos habla, o así quiero entenderlo, de poder ser un poco más felices (socialmente y como individuos) mediante el uso estratégico del diseño industrial, que no es poco.

Algo que realmente me ha parecido muy acertado es que seguimos hablando de “Diseño Industrial” de forma literal así que mantenemos, bajo mi criterio, nuestra historia y nuestro pasado intactos. Un detalle que también representaría la apuesta por cierta continuidad así que podemos decir que no todo está perdido y que "seguimos vivos" como la disciplina que siempre hemos sido.
Esto es muy destacable porque creo que hubiera sido muy fácil contentar a muchos utilizando algunas de las nuevas nomenclaturas que están tan de moda y que encuentran en la era post-industrial un necesario distanciamiento con ciertos adjetivos, como por ejemplo el "industrial". Un aspecto que personalmente encuentro muy discutible.
A su vez, perder este adjetivo en favor de las nuevas y diversas descripciones académicas que hoy tiene nuestra profesión hubiera supuesto avalar el deconcierto existente en nuestro ámbito formativo. En este sentido, mantener el nombre tradicional nos facilitará reflexionar más profundamente sobre su actual estructura académica y sus titulaciones resultantes. En definitiva, es un buen pilar para poner un poco de orden a largo plazo.
Pienso que con el mantenimiento de esta concreción descriptiva, que valoro positivamente en la definición, también se evidencia la intención de seguir apostando por el modelo económico industrial de las sociedades y el papel fundamental que el diseño tiene en ellas y en el propio progreso.

Algo menos acertado me parece el hecho de que el ICSID, International Council of Societies of Industrial Design varié su actual nomenclatura y que a partir del año 2016 pierda intencionadamente la denominación de “Diseño Industrial” para pasar a ser “WDO, World Design Organitation”. Al parecer los diseñadores tendremos que seguir aceptando una de cal y otra de arena...

Cabrían muchas más consideraciones como la nula alusión a los debates abiertos tradicionalmente con la artesanía y el arte o la ausencia explícita del proceso y/o la metodología necesaria para desplegar el diseño pero en cualquier caso, el mundo cambia y el diseño industrial lógicamente también por lo que todo nuevo posicionamiento oficial y consensuado es siempre bienvenido aunque sea muy, muy mejorable.

Más allá del deseo de cambiar una palabra o una coma, de ser más concreto o de estar parcial o totalmente de acuerdo con esta nueva definición del diseño industrial, he de decir que, en términos generales me parece un acierto porque promoverá nuevos diálogos al respecto. El diseño industrial es algo dinámico ligado totalmente a los cambios del mundo y este esfuerzo sigue mostrándonos claramente esta particularidad.
Así que hasta que volvamos a cambiar de idea de aquello que somos ya tenemos nuevos puntos de partida oficales con los que debatir otras tantas décadas más. La historia continua... Seguramente porque no existe una definición perfecta.


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*Desde el ICSID se ha actualizado la definición oficial publicada hace unos días así que edito el artículo con estas últimas novedades.

No llevábamos apenas unas semanas con la nueva definición que ya tenemos la primera revisión. Es algo más extensa y aprovecha para hablarnos ahora también del papel específico de los diseñadores industriales. No obstante, sigo manteniendo mi posición emitida en la primera parte del articulo. Sigo encontrando la revisión muy ambigua en algunos aspectos y muy poco concreta. La verdad es que parece que han intentado satisfacer y/o reflejar nuevas visiones, como la aplicación del diseño en los servicios y las experiencias y esto se ha “metido con calzador” en la nueva conceptualización del diseño.

Creo que se ha dado incluso un paso atrás porque esta nueva revisión, más que clarificar una postura la ha vuelto más confusa. O eso me parece a mi.

Aquí la transcripción original revisada que ha actualizado el ICSID:

"Industrial Design is a strategic problem-solving process that drives innovation, builds business success and leads to a better quality of life through innovative products, systems, services and experiences. Industrial Design bridges the gap between what is and what’s possible. It is a trans-disciplinary profession that harnesses creativity to resolve problems and co-create solutions with the intent of making a product, system, service, experience or a business, better. At its heart, Industrial Design provides a more optimistic way of looking at the future by reframing problems as opportunities. It links innovation, technology, research, business and customers to provide new value and competitive advantage across economic, social and environmental spheres.
Industrial Designers place the human in the centre of the process. They acquire a deep understanding of user needs through empathy and apply a pragmatic, user centric problem solving process to design products, systems, services and experiences. They are strategic stakeholders in the innovation process and are uniquely positioned to bridge varied professional disciplines and business interests. They value the economic, social and environmental impact of their work and their contribution towards co-creating a better quality of life."

Aquí la interpretación personal al castellano:

“El diseño industrial es un proceso estratégico destinado al éxito empresarial mediante la resolución de problemas que permiten lograr una mejor calidad de vida a través del planteamiento de productos innovadores, sistemas, servicios o experiencias. El diseño industrial es siempre una realidad posible en la que no tiene cabida la especulación.

Es una profesión transdisciplinar circunscrita a la creatividad que busca resolver problemas y co-crear soluciones con la intención de proponer productos, sistemas, servicios y/o experiencias siempre mejores. De marcado carácter optimista, el diseño industrial reformula los problemas para convertirlos siempre en nuevas oportunidades.

Tiene la capacidad de vincular innovación, tecnología, investigación, negocios y a los propios clientes generando siempre valor y/o una ventaja competitiva desde un punto de vista empresarial, de mercado, funcional, económico, social y medioambiental.

Los diseñadores industriales toman al ser humano como centro de su proceso y lo consideran como usuario de sus resultados.

Los diseñadores industriales actúan como agentes estratégicos dentro del proceso de innovación y mantenienen una posición de privilegio para relacionarse con otras disciplinas implicadas con la finalidad de defender los intereses comerciales de sus clientes.

Los diseñadores industriales, no solo buscan el impacto positivo en el ámbito económico, social y medioambiental sino que buscan siempre el máximo equilibrio entre estos tres entornos con la intención de mejorar la calidad de vida.”

Noviembre 2015