Abre los ojos a otro diseño

El cierre de Amat, Vinçon y de otras muchas empresas que fueron estandarte del diseño industrial más oficial de nuestro país se suman esta semana a la deslocalización industrial de Lékué, que ha decidido llevarse la producción de sus premiados productos a China.
Otras tantas firmas "de este selecto club" siguen estando en la cuerda floja a pesar de la contraria postura pública que nos ofrecen.

No podemos negar que venimos asistiendo durante los últimos años a demasiadas noticias que nos muestran las enormes carencias –y las consecuencias- que tiene ese diseño oficial que tanto nos venden. Un diseño de primera página que muchos se han encargado de premiar, divulgar e inflar, principalmente desde algunas asociaciones, escuelas y revistas. Sobre todo aquellas que comparten intereses afines. Porque no es una cuestión de ignorancia sino más bien de porciones de un pastel que ellos mismos amasan y cocinan.

Hoy ese diseño es ya una burbuja en toda regla. Es un diseño con un elevado componente especulativo que es insoportable para su propio contexto industrial local, como estamos viendo. Un diseño que no es diseño al que parece que solo le salen las cuentas a golpe de deslocalización industrial, recortes sociales y/o de ERES. Aunque hoy estas acciones puedan quedar camufladas detrás de una crisis.

Deberíamos preguntarnos, sobretodo los que aun no lo han hecho, si podemos llamar diseño a aquello que no es capaz de actuar estratégicamente para fomentar la industria local y procurar así beneficios a la sociedad. O si muchas de aquellas empresas que defienden con la boca tan grande el diseño, lo están incorporando realmente a su filosofía o tan solo se sirven de su nombre (y del nombre de ciertos diseñadores) con la finalidad de especular econonómicamente en un mercado que les sigue el juego con la ayuda de unos canales de promoción y divulgación totalmente a su lado.

Afortunadamente somos muchos los que también reconocemos que este laureado diseño es un elemento infértil a largo plazo. Un engaño.
Pero lamentablemente da igual lo que pensemos, digamos o escribamos algunos. Hay demasiados intereses creados y aquellos que ostentan el poder son los que tienen la capacidad de determinar cuales son las opiniones más convincentes. Ellos nos desmentirán con sus "verdades" para que el diseño siga estando de su lado y sea, de forma oficial, lo que a ellos les interesa que sea, por lo menos a los ojos de todos aquellos que no alzanzan a ver la realidad.

Es hora de que abras los ojos porque existe otro diseño. Y quizás, sólo quizás, cuando todos lo veamos muy claro podamos cambiar las cosas.

Quisiera que este tipo de reflexiones se entendieran de forma genérica. Aunque se citen nombres concretos pretendo realmente evidenciar una problemática general que va más allá de ejemplos particulares.

Junio 2015