No hay oportunidades fáciles

Hoy el diseño parece ser (que no lo es) una oportunidad fácil para todos aquellos que se autoproclaman creativos. Principalmente para los que han perdido el valor de las palabras y con ello el contenido mismo de las disciplinas.

Se traspasan constantemente las líneas entre las profesiones denominadas “creativas” por pensar (y creer) que este concepto -lo creativo- es una cualidad adquirible que se convierte en pasaporte para viajar solventemente de uno a otro campo. Pero no es así.

No entendemos que ser creativo en un entorno profesional es sencillamente ofrecer una solución efectiva mediante la utilización coherente, rigurosa e inteligente de los recursos, los procesos y las cualidades adquiridas que conforman una disciplina concreta y no otra.
De este modo, pocos pueden saltar de una parcela a otra sin mostrarnos estúpidamente su propia ignorancia y mediocridad.

Febrero 2015