Deseos de diseño para 2015

Cerramos curso en ozestudi. Y lo acabamos conduciendo 1.000 kilómetros para acudir a una reunión sobre un posible encargo de diseño industrial.
Ocho horas de carretera llenas de la ilusión del primer día y un esfuerzo que nos recuerda -y va muy bien para tener lo pies siempre en el suelo- que a pesar de vivir en un tiempo digital, el contacto humano sigue siendo fundamental para motivar los lazos y la confianza necesaria entre el diseñador y el cliente.
De esta forma rematamos el 2014 igual que lo empezamos; poniendo ciegamente todo nuestro esfuerzo e ilusiones en favor de una profesión que amamos tanto.

En breve se irá otro año del que podemos sentirnos satisfechos. Y vamos camino de 16. Dicen que el diseño es una carrera de fondo y nosotros nos sentimos en ella a pesar de que nos quede aun un larguísimo camino.
Está claro que siempre puede ser mejor, mucho mejor. Infinitamente mejor, incluso. Pero de momento en el estudio nos seguimos conformando tan solo con seguir teniendo clientes que nos dejen diseñar tal y como pensamos y que nuestro trabajo sea valorado con tan buena nota por parte de los que los reciben.

Un año en el que nuevamente hemos tenido la oportunidad de diseñar para nuevos clientes que ahora ya son, como suele suceder, algo más que clientes porque la confianza que nace del proceso de diseño traspasa con frecuencia la barrera del trabajo para instalarse en lo personal. Nada extraño si consideramos que son personas que se juegan, a través de nosotros, su dinero y/o el de su empresa. Un aspecto que nunca olvidamos porque nos permite diseñar con un rigor del que ya no podemos -ni queremos- escapar.

Pero no os equivoquéis, no ha sido tampoco un año fácil. En realidad ninguno lo es aunque muchos nos mientan. Imagino que lo hacen por aquello de: “Al enemigo, ni agua”
Lamentablemente en 2014 también hemos sufrido con el dolor de una persona que hoy ya es muy importante en ozestudi. En este sentido, nos alegra enormemente también cerrar el año tal y como lo empezamos; viéndola sonreír y disfrutar del diseño industrial; su disciplina.

Hoy no sere hipócrita. No porque empiece un nuevo año y toque mostrar la mejor cara posible sino porque nunca lo he sido. Así que puedo decir bien alto, sin que nadie se sorprenda, que diseñar no es nada fácil. Y no lo es porque, como siempre he defendido, el diseño industrial debe existir principalmente a través de un encargo y un cliente y por desgracia, en un contexto industrial y empresarial que no acaba de reiniciar tras la crisis (suponiendo que hayamos salido de ella), se que muchos de vosotros vivís angustiados por las enormes ganas de diseñar y las pocas oportunidades que se os presentan. Es muy natural, las vocaciones están para llevarlas a cabo. Más aun todas aquellas que despiertan tantas pasiones como el diseño.

Por esta razón, este año quiero empezarlo centrando mi más sincero deseo de éxito en todos los que precisáis un empujoncito. Creo que el diseño, como he dicho ya muchas veces, precisa de vuestra frescura, energía y visión. Así que os deseo un 2015 lleno de proyectos e ilusiones.

Un abrazo a todos. Muchas gracias por hacer de esta web una realidad con sentido.

Yo personalmente a este nuevo año, como dice el dicho, tan solo pido aquello de: “Virgencita, que me quede como estoy”

Enero 2015