El FAD, el ADI y el diseño industrial. Cuatro años por delante

Durante algún tiempo fui socio del ADIFAD, Asociación de Diseño Industrial. Aunque me bastaron solo unos años para entender que sus planteamientos, por lo menos los de aquel entonces, no me aportaban mucho. Ni como socio profesional, si bien desde su seno siempre se nos repetía el mensaje de que "velaban por sus asociados", ni creo que aportaran tampoco mucho al diseño que yo entendía, puesto que siempre se ha promovido, bajo mi humilde punto de vista, a un cierto tipo de diseño pero sobretodo a las mismas “gentes”.
Somos muchos los que hemos visto durante años, y por desgracía, una postura bastante endogámica de la asociación. Lógicamente esto deja gran parte del diseño -y a muchos diseñadores- fuera. Por no hablar de la nula comunicación que existía entre la asociación y el ámbito de las PYMES. Y me refiero concretamente a todas esas empresas “normales” que podemos encontrar en los polígonos industriales de los extrarradios de nuestras ciudades y que vienen a representar el 60% del PIB de este país.

Nuestras asociaciones deberían entender que el diseño no es solo privilegio de unas cuantas empresas y/o diseñadores sino que es un agente común al progreso.

El pasado día 17 de marzo hubo elecciones a la presidencia del FAD, Foment per a les Arts i el Disseny. Una entidad de la que depende, en cierta manera, el ADI. Así que revisé las candidaturas que se presentaban para intentar vislumbrar las líneas futuras que nos esperan de la divulgación y la promoción del diseño industrial más oficial.

Se presentaron dos candidaturas. Una que apostaba por el continuismo, liderada por la arquitecta Silvia Farriol y otra, de perfil presuntamente más internacional, encabezada por la conocida diseñadora industrial Nani Marquina.

Finalmente ganó -sin sorpresas- Nani Marquina. Nueva presidenta del FAD durante los próximos cuatro años.
Cabe decir que votaron solo el 29% de los socios y que de estos, el 69% votó la candidatura ganadora. Un dato del que extraigo mis propias conclusiones aunque me las reservaré. Todo nuevo gobierno merece sus 100 días de tranquilidad.

Nadie puede discutir la trayectoria de la nueva presidenta, ni su validez como diseñadora industrial y empresaria. Ni como gestora de entidades, siendo también la fundadora y directora de RED-aede, Red de empresas de Diseño españolas.
Está claro que es una persona que, no solo tiene una sólida trayectoria dentro del mundo del diseño (aunque creo que de un cierto tipo de diseño) sino que además goza de un reconocido prestigio internacional que puede indudablemente mejorar la proyección del FAD (y por extensión del propio ADIFAD) de cara al exterior. Que es a la fin lo que se busca en un futuro y que fue un punto fuerte de su propio programa.

Aunque visto de otro modo, también debemos de admitir que es una persona con muchas implicaciones empresariales y seguramente con una agenda muy saturada. Esperemos que lo primero no le genere conflictos y/o le condicione la toma de decisiones y que lo segundo lo pueda cubrir con la labor de su equipo.

Seguramente, de las dos candidaturas, la vencedora es la más “rentable” para los propósitos de los asociados del FAD. He leído que es una alternativa al continuismo aunque yo sigo viendo las mismas caras e intuyo también la misma línea ideológica y la defensa de un diseño muy concreto, precisamente aquel que motivó mi desencanto por la organización.

Espero equivocarme y que durante los próximos cuatro años se hable desde el FAD de un diseño en clave económica e industrial, más allá de un diseño encerrado en sí mismo y endogámico, porque buena falta nos hace a todos.

Como he dicho al principio, actualmente no soy socio del ADIFAD pero está claro que todas las directrices que la entidad tome al respecto del diseño industrial nos acabarán influyendo a todos como profesionales; asociados o no.
En los últimos años he tenido algunas tentativas de volver a ser socio pero la situación ha cambiado más bien poco desde entonces. De momento toca seguir esperando. A ver que tal ahora...

Marzo de 2014