Balance profesional 2013. Personal y transferible.

Se acaba el 2013. Es un hecho. Así que toca, aunque sea un tópico, hacer balance y ver si entre lo bueno y lo malo que hemos vivido durante todo el año la balanza se equilibra. No pido más, solo equilibrio.

Durante estos 12 meses ha habido de todo. Nuevos clientes con retos interesantes que están a punto de cerrarse. Clientes y encargos que parecen estar siempre ahí y clientes que lo fueron un día y que hoy podemos agradecer que lo vuelvan a ser de nuevo.
Proyectos divertidos, encargos algo más aburridos y también aburridos del todo. Gestiones, viajes y reuniones. Retos increíbles, soluciones conocidas y trabajo sin misterio.
Algunos aciertos y muchos errores que, sean totalmente nuestros o de otros, son siempre nuestros. Hemos ganado concursos y también los hemos perdido. Hemos vivido un MID y la ilusión de un proyecto maravilloso. Y sobre todo aprendizaje, experiencias y vivencias. Amigos. Nuevos amigos y colegas que serán amigos.
Así pues, en este sentido y desde ozestudi, podemos decir que estamos realmente muy satisfechos y plenos. Ha pasado de todo, lo que significa que hemos estado y que hemos sido. Un año más. Y van 14, como el año que se abre.

Y si, también hemos trabajado más y cobrado menos. Cómo muchos. Pero el esfuerzo está ahí y suma. Siempre suma si a pesar de todo uno intenta mejorar y no baja jamás la guardia. Así se aprende, se aprende de verdad. Y lo hemos hecho. Vaya si lo hemos hecho. Con jornadas eternas a coste del tiempo de los que más nos quieren. Siempre a favor de un compromiso adquirido con el trabajo y con tu profesión. Parte ya indisoluble de nuestras vidas para la mayoría de los diseñadores. Pero, ¿Qué os voy a contar que no sepáis o que no viváis? ¿Verdad?

Este año hemos abordado más de una docena de proyectos y la percepción entre nuestros clientes sobre nuestra labor es que somos creativos, resolutivos, serios, profesionales, cercanos y honestos. Y se reafirma en cada paso. Y eso es bueno porque, no solo nos habla del futuro en mejores términos, a pesar de haber dado más para recibir menos, sino que nos habla de confianza, de compartir retos donde el diseñador y el cliente son solo uno frente a los proyectos. Solo uno frente al futuro que les une irremediablemente.

Y todo ha sumado en positivo porque Oriol, Anna y en su medida este año Francesc, han dado mucho. O todo, según se mire. Y el futuro, si es bueno, lo será para todos. Seguro. Por esa razón, a vosotros tres, muchas gracias. Gracias de corazón.

Y a pesar de todo os garantizo que seguiremos exigiendo un poquito más a este 2014 que está en la esquina. Porque en estos casos siempre es mejor que sobre que no que falte. Y si nos sobra lo guardaremos para administrarlo en los momentos más bajos. Que los ha habido, los hay y los habrá. Es la vida.

En el plano más individual, aunque hablando también como diseñador industrial, no podía haber sido un año mejor.
En abril (Málaga) y en octubre (Sevilla), el cariño de los próximos diseñadores -que lo serán y de los buenos- me envolvió en un sueño fantástico en el que quise ver un diseño mejor y con más oportunidades.
A todos ellos, la inmensa mayoría de mirada transparente e inquieta, jóvenes enérgicos y anfitriones perfectos, quisiera darles las gracias más profundas porque esto pesa mucho, pero mucho, en el lado de lo bueno de este 2013 que ahora se va.
De esta forma, sumando tanto, ¡como no os voy a querer! Formáis parte de esos recuerdos que se graban a fuego en el alma. Y os merecéis lo mejor. Así que muchas gracias Santi, Sergio, Granada, Marta, Alonso, Manuel, Juan Antonio, Mari Carmen, Damián, José Manuel, Juan Manuel, María, Eva, Carlos, Lucía, Pablo, Javi, Mariona, Luís, Agustín, Jessica, Ana, Esteban, Edu, Lander, AmayaY a tantos y tantos de vosotros que habéis compartido tiempo, charlas, visiones, cerveza y congresos conmigo en esta fracción de tiempo que ahora colea en este 2013.

Un año que también me ha dado nuevamente la gran oportunidad de compartir buenos momentos, cotilleos y cafés de más de 4 horas con mis colegas de Gauzak; Juan, Leire y Arkaitz, al que le deseo lo mejor por tierras mallorquinas. Con Daniel de tempusfugit, de la vieja escuela, profundo e idealista. Diseñadores de esos que siempre hacen falta porque no abundan. Le deseo lo mejor con sus sueños de cartón.
Y con Pablo, que logró al fin su merecido sueño y ha empezado, aunque él aun no lo sepa, una vida profesional llena de éxitos y méritos.
Y los últimos en añadirse a la pandilla, pero no menos importantes, Javi y Marionalos Eames- y Fernando Montero. Éste último un diseñador de briefing y rigor que me recuerda a aquel Pablo de hace dos años y que no tardará probablemente en seguir su senda dentro de este mundo que tanto nos da pero que también tanto nos quita. Y es que siempre es un “suma y resta”. Un recoge y guarda. Un pasar, dar o llevarse, según toque. Así es el diseño, un camino siempre nuevo que se recorre y se descubre paso a paso. O así lo vivo yo.

Finalmente parece que si. Posiblemente saldré con saldo positivo del 2013. Aunque lo malo pesa, y pesa mucho.... Aunque no me quejaré. No os lo merecéis.

He aprendido mucho y pretendo seguir haciéndolo a vuestro lado así que, por favor estar ahí.

¡Os deseo a todos una feliz Navidad y un genial 2014. Que sume!

Un recuerdo muy especial a Pablo, Xavi y Miriam que han tenido el detalle de acordarse de mi en sus partidas. Les deseo lo mejor. Lo que ellos quieran. Lo merecen.

Un emotivo abrazo, porque también suman mucho, a todos aquellos con los que interactúo a través de las redes sociales. En especial y en representación de todos, a Ignacio Urbina. Me enseñáis mucho cada día. Gracias.

Diciembre de 2013