Diseño Industrial indiferente

Ahora que se acerca el final del 2010, en lo que a exposiciones importantes se refiere, hemos podido analizar el éxito de las propuestas de diseño industrial a través de las diferentes ferias internacionales.
De todas las que se han sucedido en el 2010, hablo principalmente de iluminación, mobiliario y hogar, como por ejemplo el Salone Internazionale del Mobile, la Feria de Colonia, el Habitat de Valencia, Hostelco y EquipHotel por citar algunas, se puede decir que lo más importante del sector se ha podido ver nuevamente en una segunda línea al margen del mercado oficial.
Lo mejor se ha disfrutado paseando por pabellones alternativos como por ejemplo el NUDE y el SATÉLITE entre otros, destinados básicamente a los jóvenes diseñadores industriales, universidades, estudios de diseño de reciente creación y nuevas empresas.
Pabellones que por definición eran y deberían ser el caldo de cultivo del que deben salir las nuevas directrices del mercado año tras año pero que lamentablemente parece no ser así. No se produce desde hace tiempo la correspondiente transferencia de esas ideas hacía la industria que sigue haciendo lo mismo. Y esas propuestas, que están destinadas a refrescar el mercado, no se incorporan a catálogos reales ni se ven después hechas realidad en la calle quedando en el recuerdo simplemente como buenos proyectos novedosos de diseño industrial o llamativos prototipos que llenarán revistas, magazines y blogs pero que muy probablemente no verán la luz en la industria ni en los mercados.

- ¿Tanto cuesta cambiar?. Pues parece ser que si, que preferimos hundirnos antes que iniciar cambios y aceptar que el sistema se ha agotado y ya no funciona.

La saturación y la crudeza del mercado sigue provocando y admitiendo una aburrida unificación de criterios y por ende de los productos, a excepciones contadas que sobradamente conocemos todos.
Por ello debemos seguir insistiendo para que cuajen en el mercado esas propuestas más alternativas de diseño industrial que son realmente innovadoras y lograr cambiar la tónica actual de los catálogos oficiales de las empresas donde apenas existe personalidad y los productos se suceden los unos a otros sin capacidad de emocionar.
Nuevamente este año hemos vuelto a ver filas inacabables de productos con la sensación de estar viendo lo mismo. Parece ser la justificación de ésta época de crisis, en que la mayoría de empresas, con graves problemáticas de subsistencia, ya no quieren ser las primeras y simplemente se conforman con estar y resistir. Apenas contemplan los riesgos en sus briefines de diseño industrial y básicamente todo se ha reducido a seguir a los mercados para lograr balances positivos generados por las ventas de clones. Resulta difícil muchas veces saber quien fue el primero en idear un concepto porqué uno pierde la noción temporal ante copias mejoradas y reiteraciones.
Las propuestas de materiales y de tecnologías también se han unificado en la mayoría de los resultados sin causar apenas sorpresa y todos parecen estar contentos con el provecho extraído de lo que ya se sabe antes que aceptar ciertos riesgos a partir de la investigación, la "experimentación" y la innovación. Parece que los productos, carentes de pasión, se seleccionan bajo los mismos conceptos, usos y funciones y así no encontraremos el atrevimiento necesario que permita romper esta dinámica sin sentido. La industria, hoy algo más conservadora, está apostando por un diseño industrial indiferente que nos lleva por un camino que en realidad no conduce a ningún sitio porque no aporta soluciones de futuro.

Así que siendo exigentes y objetivos, como creo que debemos serlo, el diagnóstico este año no es bueno, nada bueno para ser más precisos, bajo mi punto de vista. Y no solo porqué volvemos a estar en el mismo lugar de años anteriores sino que ahora es mucho peor como se pudo comprobar en Hostelco '10 donde apenas ya había fabricantes de mobiliario, un sector que siempre había marcado en cierto modo el ritmo. En esta edición se han producido además ausencias muy significativas y notables y se ha podido constatar la pérdida de espacio de empresas de renombre que aun se han mantenido con cierta dignidad. Los números y los balances están ahí, son los que son y muestran claramente un cambio de tendencia hacía un mercado de mayor agresividad y un aumento de intermediarios. Con estos datos realmente no se que será de Hostelco'12 y de ferias similares, en cualquier caso ya se verá, pero si no encauzamos la situación posiblemente perderán el titulo de internacionales para acabar siendo locales.

Podemos decir que no hemos avanzado gran cosa desde que en 2007 ya se percibieran en la industria preocupantes aires de conformidad y mimetismo al respecto de los productos, constatando que no se habían aplicado realmente las políticas de innovación destinadas a refrescar la industria y encarrilar una nueva forma estructural de hacer las cosas.

El sector industrial aun mantiene una problemática estructural que no podremos solucionar manteniendo los mismos enfoques y criterios que hemos mantenido hasta ahora sobre las políticas de innovación y diseño industrial. Y sorprende bastante que seamos conscientes de que el diseño industrial esté planteando y aportando productos altamente innovadores, encarados totalmente para promover esa adaptación de la industria hacía un sistema productivo mejorado que pueda estar basado en una mayor capacidad de adaptación, una menor incidencia de mano de obra y un aumento en la especialización, y no seamos capaces de poner en práctica las correspondientes medidas para dinamizar a las industrias.

El diseño industrial no puede ser, por naturaleza, indiferente y cuando llegamos a este tipo de estadios de forma general debemos empezar a pensar seriamente en que no solo los mercados están ya seguramente muy tocados y en que la industria tiene únicamente la solución sino también debemos aceptar que nuestro trabajo debe revisarse con la máxima urgencia. Al final todo depende siempre del esfuerzo de todos. Creemos sinergias.

Noviembre de 2010