La consciencia colectiva del diseño industrial. Un pensamiento compartido

Un profesor de crítica y proyectos decía que existe una consciencia colectiva del diseño que hace que muchos de nosotros (diseñadores) pensemos las mismas soluciones para problemas que presentan estructuras similares.
La diferencia es que unos tienen la posibilidad y/o la oportunidad de llevar a término ciertos proyectos mientras que muchos otros no. O sencillamente sucede que los tiempos no coinciden o que unos descartamos unas soluciones en favor de otras que se quedan en el cajón.

En cualquier caso siempre he pensado que no le faltaba razón. De esta manera, somos muchos los que seguramente hemos experimentado la emoción (y a veces hasta cierta envidia) al reconocer ideas propias en productos de otros muchos diseñadores.

Este profesor decía también al respecto que esto era muy bueno. Llegar, ya sea primero o algo después, a las mismas conclusiones que otros colegas sin estar conectados físicamente con ellos, venía a demostrar que estamos en total sintonía con nuestro entorno, nuestro trabajo, nuestra profesión y nuestra contemporaneidad. Supone estar entendiendo y asimilando las claves del periodo social y económico que vivimos desde el enfoque del diseño.

Esto es algo que quizás se hace mucho más evidente a medida que vamos sumando experiencia ya que la mayoría de los diseñadores acumulamos en nuestros cajones un sinfín de ideas, bocetos y proyectos que no ven la luz. Ideas que, de tanto en tanto, suponen ser esa agradable coincidencia con realidades existentes. Muchas veces excelentes realidades. Y que vienen a demostrar, como apuntaba el profesor, que estamos en "la onda" del pensamiento del diseño industrial.

Como profesionales intentamos siempre llegar a soluciones objetivas. Lo más objetivas posible. Por lo menos todos aquellos que creemos en un diseño industrial más purista. No obstante los que pensamos así también admitimos lo difícil que es escapar de nuestra contemporaneidad y aceptamos que las soluciones que aplicamos hoy serán probablemente diferentes, aunque igualmente válidas, de las que aplicaríamos en un futuro con una coyuntura diferente. Sin estar cuestionando con ello la objetividad del trabajo.

Es posible además que esta consciencia colectiva del diseño sea la que nos hace empatizar más con un cierto tipo de diseño. Valoramos y/o apreciamos más el trabajo de unos colegas que el de otros. En este sentido creo que las coincidencias no son casuales porque las emociones tampoco lo son. Interpretamos nuestro entorno a través de una determinada mirada que suele ser común a mucha otra gente que además forma parte de un colectivo concreto, en este caso el diseño industrial.

Desde esta perspectiva se entiende a la perfección la importancia que tienen las fases de información y análisis para el diseño industrial. Importancia que nuestro querido profesor también se encargaba de destacar y sobre la que siempre nos decía:

- En el proceso de diseño, tan importante es la fase de información para llegar a soluciones nuevas como para no repetir soluciones ya existentes.

"Yo también tuve esa idea" se convierte desde este punto de vista en algo muy normal. Aunque no por ello evita sentir, como he dicho, cierta envidia. Sobre todo porque ciertos trenes solo pasan una vez.

Septiembre de 2013