Metodología, diseño industrial y materiales

Hace unos días atendí la visita de cuatro estudiantes de Ingeniería Industrial de la Universidad Politécnica de Barcelona. El motivo del encuentro era poder documentarse para la preparación de un trabajo, que debía sintetizarse en una exposición de 8 minutos, sobre materiales y tecnologías.
El trabajo se originaba en torno exclusivamente a la pregunta de:

- ¿Por qué o cómo se selecciona el material del producto a diseñar?

La reunión la realizamos en el Dpto. Técnico y Diseño Industrial de Alutec porque habían seleccionado como ejemplo de estudio el producto Max.

Max es una pata de mesa que se diseñé en el 2008. Está realizada totalmente en aluminio fundido inyectado y puede modularse entre ella misma para formar diversos formatos de mesa ofreciendo así una gran versatilidad con la máxima optimización de recursos si tenemos en cuenta que es un único elemento el que permite toda esta diversidad.

Tanto en el brief como en la metodología de diseño industrial se tuvo en cuenta en todo momento que debía ser un producto altamente optimizado, de gran durabilidad, bajo mantenimiento, muy sencillo y con un precio de coste altamente ajustado que permitiera su fácil introducción en el mercado, cosa que el proyecto consiguió siendo hoy día un producto distribuido y usado en todo el mundo.

Este tipo de resultados pasan, en la mayoría de los casos, por estrategias que suponen derivar un gran esfuerzo en inversiones por lo que el resultado final, como puede entenderse, ha de ser lo más acertado posible.
Un aspecto básico e imprescindible hacía el éxito de cualquier proyecto de diseño industrial es la correcta selección del material del producto porque marcará, no solo el propio proceso de diseño, las inversiones, la carencia de producción, las solicitaciones técnicas, las tecnologías y los procesos posteriores sino que determinará en realidad también el coste final y decidirá el éxito de toda la estrategia de comercialización posterior.

Consciente de la vital importancia que tiene el material dentro de la metodología de diseño industrial la verdad es que cuando plantearon la pregunta que motivaba el trabajo me di cuenta de que es una pregunta mucho más compleja de lo que puede parecer al principio. Y es que en dicha selección intervienen muchísimos factores, tanto directos como indirectos así que tuve que meditar bastante para poder poner en orden un proceso que realizo (y realizamos la mayoría de los diseñadores industriales) casi de forma automática para poder ofrecerles una respuesta breve y efectiva con la que componer el trabajo.
Y es que los profesionales que nos dedicamos al diseño industrial proyectamos siempre sometidos bajo una estricta metodología de diseño en la que se disponen muy diversas variables y problemáticas a solucionar, entre las que encontramos lógicamente la propuesta de materiales del producto y/o la totalidad de sus componentes.

Aprovecho para introducir que la metodología de diseño es la organización total de la línea de realización del proyecto y nos permite ejecutarlo de forma “viva” y “adaptable”, es decir que nos permite navegar constantemente entre varios niveles, en diversos sentidos y direcciones validando, analizando y/o descartando aspectos de nuestra propuesta de diseño así que el material está constantemente contrastado en función de los objetivos a lograr. Lo que no significa que éste tenga que determinarse solo en fases muy avanzadas del proyecto sino más bien que pueden ir realizándose variaciones sobre una “multi-selección” previa.

No expondré aquí la trascripción de una reunión bastante espontánea e improvisada que además finalmente duró más de tres horas pero si dejaré una cuestión específica integrada dentro de la metodología de diseño industrial en referencia al material y su selección creyendo que más o menos sintetizan toda la charla con los estudiantes y seguro que alguien lo encuentra interesante para reflexionar, como por ejemplo que el material viene principalmente determinado y es analizada su validez dentro del proyecto en función de 5 grandes áreas (hay más cuestiones pero están son las de más peso):

1 .- Pautas de briefing cuando el material viene impuesto como una necesidad imperativa de la empresa y/o alguno de sus departamentos en base al análisis de su propio mercado y de sus pretensiones u objetivos.

2.- Pautas propias de la tipología de producto: ¿Para que sirve, donde va ubicado, como se usa, cómo son sus análogos, cómo se ha fabricado tradicionalmente y por qué, etc..?.

3.- Pautas comerciales o estratégicas: ¿A que precio debe venderse, a que mercado va destinado, cual es el target de destino, de que inversión disponemos, cual es su coste ideal, etc..?.

4.- Pautas técnicas: ¿Qué resistencia debe tener, necesita mantenimiento, durabilidad, propiedades, posibilidades de acabado, etc..?.

5.- Pautas intrínsecas de diseño: ¿Qué formas permite el material, material vs funcionalidad, que posibilidades proyectuales nos ofrece, que ventajas tecnológicas tiene, que optimizaciones podemos hacer, que nivel de innovación logramos, cual es el coste, etc..?.

Así que la reunión concluyó estableciendo que el material se determina en base principalmente a estas 5 cuestiones que a su vez se subdividen en múltiples validaciones y/o subgrupos que nos permiten afinar al máximo dicha selección. Y es que en diseño industrial está claro que, no solo no existe la improvisación sino que ni se contempla por esencia misma de la disciplina.

La verdad es que no se si les fui de mucha ayuda pero espero, y hago expreso desde aquí el deseo, de que estos futuros ingenieros industriales hayan aprobado el trabajo solventemente.

Yo aprendí mucho concretando procesos que habitualmente realizo de forma casi automática y revisando mi propia metodología de diseño. Además se despertó en mí una reflexión muy interesante a partir de la pregunta de:

¿Cómo sabemos que el material que se ha seleccionado para un proyecto es realmente el más adecuado?

Aunque esta pregunta tiene trampa porque si conozco la respuesta correcta, que no es otra que:

Podremos tener la plena certeza de que hemos seleccionado el material más adecuado para un producto durante el proceso de diseño industrial cuando cumplidas las necesidades directas de briefing y analizadas las necesidades generales (diseño, función,…) que provocaron el proyecto, éste no puede hacerse en otro material sin afectar negativamente la solución de esas mismas necesidades.
Y así sucede con la pata de mesa Max, por lo que me doy plenamente satisfecho.

Noviembre de 2010