100 Reflexiones sobre el Diseño Industrial

Permitirme que haga una parada en este “pensamiento número 100”. Permitirme que hoy os agradezca desde aquí, nuevamente, de forma abierta y sincera, vuestra confianza y vuestro apoyo. Sin vosotros no hubiera sido posible este proyecto.

Muchas gracias.

Este mes se cumplen dos años del nacimiento de este proyecto personal. Dos años.
Nació con la intención de exponer mis impresiones, opiniones y reflexiones sobre el diseño industrial porque consideraba -y aun sigo considerándolo- que la experiencia, en si misma, es siempre un valor del que se puede aprender. Y de esto va este lugar. De mostrar experiencias propias por si le pueden servir a otros, a vosotros, así como poder también compartir las vuestras.
Hoy me consta que es así. Que podemos aprender de ello. Hemos reflexionado juntos y hemos aprendido mucho. Hemos crecido.

A lo largo de este tiempo he ido incorporando, como habéis ido viendo, noticias, análisis de proyectos, recursos y/o información variada siempre afín o relacionada estrechamente con la disciplina.
Poco a poco este proyecto ha crecido en función de lo que he considerado más interesante para los que os acercáis a esta página. Por ello espero, sinceramente, haber ido acertando en este sentido.
Hoy sois muchos. Más de los que el primer día pude pensar. Ni tan siquiera imaginar. Actualmente la página es visitada por más de 12.000 usuarios al mes, mayoritariamente colegas profesionales y estudiantes de diseño industrial.

Revisando por encima las reflexiones -nada más y nada menos que ya son 100 (dan casi para editar un libro)- he de reconocer que finalmente la página se ha convertido en un lugar muy definido en el que la crítica de diseño es realmente lo más importante. Lo fundamental. Y sigo, por así decirlo, una línea editorial que pienso que es algo bueno.
Sigo creyendo firmemente que cuestionar nuestra profesión, siempre de manera constructiva aunque debamos ser en ocasiones algo duros, es cuidar nuestra profesión y garantizar su mejor futuro. Además, cómo ya he comentado en otras ocasiones, pienso que no merece la pena hablar sobre cosas “buenas” del diseño industrial o mostrar el día a día de la actualidad de nuestra profesión porque ya lo hacen otros y además muy, muy bien.

Soy de los que piensan -hoy se que como muchos de vosotros- que la disciplina necesita encontrar su sentido y espacio ideológico. Que precisa acuñar su propia teoría y establecer la bases sobre las que debe aguantarse el diseño industrial del mañana. El nuestro. El vuestro. El de los más jóvenes. El de los que vendrán.
Es responsabilidad nuestra y solo nuestra, como diseñadores, dejarles a los que vienen detrás la garantía y el legado de que lo que hacen y harán, tendrá un sentido. Un profundo sentido humano, social y económico que vendrá justificado mediante una profunda base intelectual y teórica.
Así pues pensar, hablar y opinar sobre el diseño industrial, aun a riesgo de equivocarse, es sin duda la mejor manera de garantizar el mejor diseño para el futuro.
Y bajo esta convicción esta página cobra -por lo menos para mi- todo el sentido y toda su magnitud. Por esta razón, a pesar de que muchos dicen que los “blogs” personales suelen abandonarse a los 3 años (es cierto que suponen un gran esfuerzo), espero seguir aportando, por lo menos, 100 reflexiones más. Claro está, siempre y cuando sigáis estando ahí y os siga interesando.

No es fácil dejar de forma abierta tu visión personal y profesional al respecto de tu trabajo y de la disciplina. Asumes con ello muchos riesgos porque los tiempos cambian, se incrementa la experiencia y con ello se modifican las formas de pensar. Lo que hoy dices mañana puede tornarse en tu contra. Pero asumo esos riesgos porque pienso que es más importante el hecho de que el diseño industrial este presente en este tipo de espacios y estadios.

Un abrazo sincero. Muchas gracias por hacer realidad un proyecto.

Si a un gobierno entrante le damos una garantía y/o plazo de cortesía de 100 días, tomemos estos 100 pensamientos/reflexiones como el margen de beneplácito de este proyecto. Ahora podéis valorarlo abiertamente. ¡Gracias!

Septiembre de 2012