Una década de diseño oZ, estudi: Diseño Industrial y Diseño Gráfico.

Fue bien entrado el mes de octubre del año 2000 cuando tres compañeros de curso decidimos, tras habernos graduado en diferentes disciplinas de diseño; diseño industrial, diseño gráfico e interiorismo, reunirnos para emprender el sueño de trabajar bajo una firma propia y común.

Nuestra amistad nació en los primeros cursos de diseño y se fue reforzando día a día por una misma pasión y visión sobre el diseño que aun mantenemos intacta.
Con una admiración mutua, una valiosa diversidad disciplinaria y un particular y diferenciado enfoque, poseíamos un enorme potencial intelectual y conceptual, que como grupo decidimos aprovechar para fortalecer y personalizar lo que debía ser nuestro proyecto de estudio.

Tuvimos la suerte de que mucho antes de finalizar los estudios ya poseíamos diversos cargos de responsabilidad y desarrollábamos nuestro trabajo como diseñadores en empresas privadas donde adquirimos las primeras experiencias tomando consciencia de la realidad de la industria y los mercados. Esta circunstancia marcó para siempre el proyecto del estudio que nació en parte como una mirada alternativa y necesaria a una realidad que conocíamos y vivíamos de cerca cada día.
Seguramente, ahora que podemos hacer cierto ejercicio de reflexión, es por esta razón por la que el proyecto de estudio independiente que iniciábamos, al igual que nuestro propio trabajo, no solo tenía sentido sino que era tan refrescantemente diferente y tenía tan buena aceptación entre nuestros primeros clientes.

El estudio se configuró en un inicio para ofrecer soluciones de diseño industrial, diseño gráfico e interiorismo bajo una línea proyectual común que enriquecía enormemente las propuestas.
Nuestros primeros proyectos firmados ya como oZ, estudi fueron merecedores de diferentes premios de carácter nacional, avalando nuestra particular forma de ver las cosas. Y es que nuestras propuestas no solo eran innovadoras sino que además eran efectivas y viables, impregnadas por esta dualidad que vivíamos cotidianamente entre lo ideal y lo real, plasmando en ellas además, un exhaustivo conocimiento de los recursos y los medios en los que nos movíamos.

Desde el “mundo de Oz”, nombre original del estudio, hasta oZ, estudi ha llovido mucho y es que diez años dan para hacer muchas cosas y tres traslados.
Lo cierto es que durante todos estos años hemos vivido momentos buenos, muy buenos y no tan buenos, pero el balance creo que es totalmente positivo y muy gratificante. Pensemos simplemente lo que supone tener una vocación, formarse en ella, compartir inquietudes con tus amigos y poder vivir dignamente de tu profesión. Es en realidad una suerte y un privilegio. No se puede pedir más si además puedo permitirme, como es el caso, desarrollar mi profesión como diseñador industrial con plena libertad.
No obstante siempre tengo presente que muchos de mis compañeros (incluso mejores creativos que yo) no han podido encontrar el hueco necesario para desarrollar su profesión. Se que estoy viviendo una oportunidad a la que otros, por las circunstancias que sean, no han podido optar y debo ser mucho más exigente. Es por esto que quizás también desde el estudio nos exigimos mucho más rigor y esfuerzo en el desempeño de nuestro trabajo.
Y es que hacerse un lugar en este difícil mundo del diseño no depende, en realidad y por desgracia, de la capacidad real de los profesionales sino que muchas veces depende de "estar en el lugar indicado a la hora adecuada".

Hoy día muchos podrían pensar (aunque erróneamente) que tampoco hemos crecido tanto como estudio durante estos 10 años porque no estamos en el candelero, ni en las revistas, ni en la prensa especializada ni pertenecemos al starsystem nacional.
Es cierto, estamos más bien en una intencionada segunda línea más anónima porque creemos, defendemos y realizamos un diseño totalmente inmerso en las estructuras del mercado y de la industria. Un diseño industrial y un diseño gráfico que ha apostado siempre, y por encima de todo, por el rigor , la innovación efectiva y la responsabilidad más que por la experimentación y la “fama”.
Esa fue y es nuestra elección. Una decisión acertada que hoy día nos hace estar plenamente orgullosos de que la marca oZ, estudi se haya convertido en sinónimo de rigor, buen hacer, garantía, compromiso, transparencia y esfuerzo.

Hoy el proyecto sigue liderado por Oriol Vidal y éste que escribe, dos de los tres amigos que comenzamos aquel sueño hace ya una década.
Esperamos que siga adelante hasta que el cuerpo aguante, nos sigamos soportando o existan clientes que busquen y crean en nuestra manera de entender el diseño. Mientras haya clientes que necesiten soluciones efectivas el estudio tendrá sentido y razón de ser, así que esperamos cumplir, por lo menos, otros diez años más.

Desde la más absoluta sinceridad creo que este aniversario solo ha sido posible gracias a todos los que habéis depositado vuestra fe ciega y confianza en nosotros.
Así que a todos vosotros os quiero dar, de forma muy especial y personalmente, tras toda una década de diseño oZ, a vuestro servicio:

- Muchas y muy sinceras GRACIAS. Seguimos aprendiendo.

oZ, estudi 2000-2010. Octubre