El diseño industrial, la sostenibilidad y las administraciones públicas

Están proliferando en los últimos tiempos los acuerdos entre instituciones de diseño y la administración pública para fomentar nuevos entornos sostenibles.

El mes pasado se formalizó un convenio entre la ESDI y el Ayuntamiento de Sabadell con la finalidad que desde el seno académico del diseño industrial pudieran plantearse proyectos para la mejora de la calidad de los espacios de alto valor ecológico, como lo son por ejemplo el Parque Fluvial del Río Ripoll o el Parque Agrario.

Esta semana hemos conocido también que se ha firmado una nueva iniciativa entre el Ayuntamiento de Barcelona y el BCD con la finalidad de poder impulsar y/o plantear la sostenibilidad y el ecodiseño en el ámbito de las empresas. Se acuerda disponer de una serie de recursos al servicio de las empresas tales como expertos asesores, descripción de buenas prácticas y/o el intercambio de experiencias entre otras herramientas.

Si bien es cierto que el diseño industrial siempre ha aportado y/o posibilitado este tipo de resultados sostenibles, hoy día se hacen más evidentes y notables debido principalmente a que la administración ha tomado consciencia de la necesidad de incorporar políticas de sostenibilidad. Políticas que se han empezado a adoptar principalmente por dos grandes ventajas; una es la innegable realidad del beneficio directo que supone para todos nosotros a nivel individual-social y la otra, no menos importante, porque favorece la creación de nuevas oportunidades empresariales, laborales y económicas (se crea riqueza).

Esperemos que todos estos acuerdos, hoy día muchos de ellos en plan “piloto” o experimental, den sus correspondientes frutos y sea una dinámica de obligada integración.

Nos alegramos mucho. Parece que al fin las posibilidades que el diseño industrial puede ofrecer para favorecer entornos sostenibles está cuajando en la sociedad y esta confianza se está transmitiendo en este tipo de iniciativas.

Noviembre 2011