Formación y Diseño Industrial como motor de las empresas

Es conocido por la mayoría de profesionales que nos dedicamos al diseño industrial que éste puede incorporarse como parte fundamental en otras disciplinas o procesos de desarrollo aportando, no solo creatividad y valor añadido sino además actuando como catalizador de nuevas soluciones más allá de una estricta visión técnica.

Parece que ahora, al fin, son otras las disciplinas que han advertido que el diseño industrial puede aportarles este tipo de mejoras y ultimamente se vienen sumando esfuerzos para mejorar nuestra propia visión y actuación. Esto se traduce en una excelente sinergia académica que permite adaptar la enseñanza a los nuevos retos. O así debería de ser.

Os emplazo a leer desde aquí una breve entrevista al respecto, que el Director de la Escuela Técnica de Diseño de la Universidad Politécnica de Valencia, el señor Enrique Ballester, a realizado para el diario mercantil de Valencia.

Los planes académicos de la carrera se han estructurado en base a la creación de un comité o grupo formado por profesores provenientes de muy diversos sectores y disciplinas como el propio diseño, las Bellas Artes, la Arquitectura, la ingeniería, etc.. un departamento coral que recupera, en parte, aquellos grupos plurales de las escuelas de diseño industrial que todos conocemos y que marcaron los momentos de más esplendor del diseño europeo.

El destino ha querido que coincidiera esta noticia sobre diseño industrial, su formación y su denominación con mi última reflexión que podéis leer desde aquí.

Julio 2011