La ejemplificación de lo que podemos entender como Diseño Social

El pasado día 08 de Junio se se firmó un convenio de colaboración entre la CIPO y la ESDI con el claro objetivo de poder desarrollar proyectos relacionados con la innovación social y el diseño sostenible de nuevos productos y servicios.

La CIPO es una empresa social sin ánimo de lucro que desde 1968 trabaja para la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y/o enfermedades mentales. Entre sus servicios destaca la producción y la comercialización de productos fabricados por este colectivo en peligro de exclusión social.
Con la clara intención de dotar a esos productos de un mayor valor añadido o por lo menos controlar de mejor forma este valor para permitir una mejor competitividad, se ha firmado este acuerdo de colaboración que probablemente dará beneficios –y no solo económicos- en tres áreas; La CIPO, el ESDI y la propia sociedad.

Los criterios generales -que promueve el diseño para el desarrollo local sostenible- en los que se basará el reciente acuerdo de colaboración se fundamentan en:

Criterios sociales: Adaptabilidad, personalización y accesibilidad, inclusión, no-descriminación, dignidad y transparencia.

Criterios ecológicos: Reducción de la huella ecológica, control del ciclo de vida de los productos, certificación y regulación medioambiental y ecodiseño.

Criterios económicos: Adecuar los productos y los servicios para hacerlos asequibles con la finalidad de poder reforzar los agentes económicos locales así como posibilitar nuevas sinergias.

Es de esperar que esta relación obtenga los frutos esperados y que el diseño industrial y otras especialidades que participarán en el proyecto puedan aportar visiones que mejoren un poco más nuestra sociedad.

No podemos negar que actualmente son muchos los nuevos conceptos que se suman al diseño. Conceptos a veces muy difíciles de entender incluso por parte de los profesionales que nos dedicamos a esos sectores porque la gran mayoría están ideados por los mercados con fines exclusivamente mercantilistas.
Son conceptos que hoy pueden tener algún tipo de “valor” pero que muy probablemente el tiempo y la incompatibilidad profesional arrastrarán al olvido. Tenemos demasiados ejemplos que nos permiten pensar en este sentido.

Pero afortunadamente no todo es humo. O por lo menos entre el humo, algunas veces, podemos ver aportaciones e iniciativas como ésta que hoy es noticia.

Cuando pienso en “Diseño Social” -concepto que me cuesta mucho entender y aceptar por separado bajo la convicción de que el diseño industrial siempre es social- creo que son este tipo de relaciones y de compromisos lo que de mejor forma pueden representan este concepto. ¿No?

Junio de 2012