METODOLOGÍA DEL DISEÑO INDUSTRIAL

Convendría dejar claro, antes que nada, la importancia que la metodología tiene para el diseño industrial. Como hemos visto en el apartado "diseño industrial" éste no existiría sin este proceso analítico. Así pues el diseño y la metodología forman un binomio inseparable.

Aunque no especifique, aquí y ahora, la metodología de diseño industrial que utilizo (abajo si que disponéis de un enlace), si que es importante decir al respecto que lograr resultados exitosos* proyecto tras proyecto no responde en absoluto a factores puntuales, al azar o a la capacidad innata de ciertos profesionales. Todos podemos y debemos ser capaces de controlar los resultados en mayor o menor medida.

Esto seguramente hará muy feliz a muchos estudiantes, futuros profesionales, que quizás duden de sus capacidades en base a ciertas carencias o la falta de dominio en dibujo, en las matemáticas, la geometría, etc.. A mi, personalmente me invadían estas dudas.
Pero para ser diseñador industrial, permítanme la síntesis, solo hace falta querer serlo, tener ilusión, saber gestionar las ideas y ser capaces de trabajar bajo una metodología.

Aprovechemos también para cerrar, de una vez por todas, dando la importancia y el papel fundamental que tiene la metodología en el diseño industrial, el infértil y eterno debate sobre si el diseño está más cercano al arte que a la ciencia y la tecnología. Debemos considerar y dar por válido que éste está incluido en el segundo grupo; el de las ciencias, y como tal necesita de un proceso objetivo y analítico que debe permitir la resolución de problemas para llegar a un fin establecido y que este proceso se conoce como metodología del diseño.

Este proceso es tan importante en el diseño industrial que, si lo pensamos bien después de habernos titulado y habiendo desarrollado los primeros proyectos, seremos conscientes de que las enseñazas que hemos adquirido han circulado principalmente a la doctrina de éste método. Así pues casi todo el esfuerzo académico deriva en que los alumnos aprendan y adquieran esta pauta de trabajo. Y pese a lo que muchos puedan pensar pueden existir muchas formas de llevarla acabo, variantes y variables particulares, pero creo que todos nos ceñimos y trabajamos en base a una única metodología de diseño.

Y es que a lo largo de los años y con base en los pensamientos teóricos de Bruno Munari, Bruce Archer, Maldonado, entre otros, muchos han sido los intentos teóricos y prácticos para acuñar o definir nuevas metodologías del diseño intentando quizás garantizar mejores resultados o buscando la máxima efectividad.
Algunos de estos intentos, aunque no sea ya tan nuevo, viene desde hace tiempo del mundo oriental y se denomina el Kansei (famosa entre otras cuestiones por ser el proceso utilizado en el diseño de algunos automóviles Mazda de gran éxito comercial). Aunque creo que no deja de ser la establecida metodología de diseño de siempre solo que en este caso se intenta constatar de forma evidente la emoción en el proceso de diseño.

Y es que pienso yo, si disponemos de un método válido ¿Por qué nos empeñamos en intentar cambiarlo constantemente?, algo que además es antagónico al diseño que promueve que: “si algo funciona no debemos porque tocarlo”.

Trabajar bajo una metodología de diseño, por otra parte pauta obligada para los diseñadores industriales, pienso que es lo más profesional y honrado (a la vez que laborioso) que podemos hacer porque supone garantizar resultados una y otra vez que por ellos nos pagan.

Soy consciente de que es mucho más difícil hacer lo que uno debe que hacer lo que uno quiere, lo se, pero el profesional debe estar siempre en este primer grupo porque además no somos, por norma, ni los destinatarios únicos y finales de nuestras soluciones sino que siempre lo son gente anónima que precisa de los mejores productos y a la que le debemos el máximo respeto.

No tengamos miedo en reconocer y entender nuestro trabajo sometido a unas estrictas reglas porque por norma general la metodología nos permite lograr resultados diferentes a partir de variables diferentes (normalmente las variables y las ecuaciones son siempre nuevas o se conjugan de forma diferente al proyecto anterior) por lo que nuestros proyectos deberían ser siempre diferentes, frescos y ajustados a la necesidad de mercado que los ha provocado. ¿Acaso no buscamos siempre está máxima?

Para acabar desearía dejar una observación. Si la metodología de diseño industrial es un proceso objetivo que nos debe garantizar proyectos diferenciados ajustados a un briefing muy concreto, entonces ¿Porque somos capaces de reconocer, de forma evidente, el diseño de autor?.
Quizás, y perdonarme la osadía y cierta crítica, es porque éstos no contemplan de forma rigurosa la metodología de diseño y esto provoca reiteraciones en sus productos y propuestas. El sentimiento personal tiene más peso en el proceso que la toma de decisiones objetivas y por ello además creo que muchos productos de autor luego no logran tener cabida real en el mercado, aunque lo pueda parecer por la divulgación que tienen.
Puedo pensar que el diseño de autor es quizás un atajo que les funciona a muchos pero no es el camino más ideal que habría que inculcar a los jóvenes diseñadores, que deben centrarse más en resultados objetivos sometidos a la industria y al mercado, logrados siempre a partir de una estricta metodología de diseño.

* Entiéndase por exitoso como aquel proyecto que se ajusta al briefing dado previamente y que alcanza los objetivos del cliente.

Puedes leer más específicamente sobre la metodología desde "Apuntes para una metodología"