Oriol Vidal Gallifa, un ilustrador con alma

Que yo hable bien de Oriol Vidal no tiene mucho mérito después de compartir con él, desde hace más de 14 años, todas las fatigas posibles del diseño en ozestudi.

No obstante, creo que soy totalmente objetivo si digo que es un ilustrador con un extraordinario talento, capaz de hacernos sentir hasta con el trazo más liviano. Sus ilustraciones emanan desde su interior y tienen siempre una profundidad que no nos suelen dejar indiferente.

Estoy convencido de que logrará el sitio que se merece dentro del mundo de la ilustración. Un mundo que tanto le apasiona y que tanto le llena.
Y es que si el diseño gráfico y el diseño industrial son disciplinas de difícil posicionamiento, seguramente por su falsa aparente sencillez que deriva en un intrusismo despiadado que masifica la oferta (sea o no de calidad), la ilustración no está mucho mejor en un mundo 2.0 con un exceso de información que difumina los criterios de selección, calidad y consumo de cultura.

Por desgracia la realidad nos demuestra diariamente que poder vivir de tu trabajo cómo diseñador e ilustrador no está relacionado -hoy- con el talento. Existen muchísimos factores externos que hacen que unos profesionales estén más cotizados que otros que nada tienen que ver con el nivel de los proyectos realizados.

Pienso que un día u otro el esfuerzo siempre se ve recompensado y que, por norma general y a la fin, cada uno está siempre donde le corresponde. Por esta razón Oriol Vidal ocupará su lugar también como ilustrador porque en el mundo del diseño gráfico y en el del diseño industrial ya ha podido demostrar sobradamente, no solo su talento como creador, que es mucho, sino también su profesionalidad. Dos caras de una moneda que acaban completando el perfil de las personas que marcan la diferencia.

Después de tantos años compartiendo las nubes con él he llegado a la conclusión de que Oriol Vidal es un caso excepcional. Creo que es un genial ilustrador atrapado en el cuerpo de un fantástico diseñador.

Julio 2011