Los rasgos de un diseño como recurso para el desarrollo


4. La ideología en el Diseño Industrial

Pero a este diseño del que hablamos aun le queda un rasgo importante que añadirle: La ideología.
Entiéndase que me refiero a ideología a un nivel disciplinar. Es decir, este diseño específico debe de estar respaldado por un discurso intelectual que entronque y una su planteamiento y finalidad directamente con la idiosincrasia de una sociedad específica, sus posibilidades industriales y sus recursos económicos de cara a potenciar su desarrollo particular.

La incorporación de la ideología en el diseño nos permite controlar aspectos cruciales de su composición. Por un lado -y extremadamente importante- integra en el diseño un sentido social específico que se articula por medio de un planteamiento intelectual que cohesiona la propia disciplina. Por otro, no solo supone ser una guía para todo profesional y un “gen” sobre el que plantear nuevos pensamientos sino que también bloquea incursiones desde otros ámbitos. Recordemos que es un diseño que se relaciona con diferentes disciplinas y agentes que a su vez presentan sus visiones particulares. Así que esta herramienta de defensa garantiza nuestra total independencia y hace que podamos hacer llegar a la sociedad los valores que rigen nuestro propio discurso ideológico y/o intelectual.
A su vez, y no es absoluto menos importante, este aspecto también supone ser la oportunidad imprescindible para que una sociedad concreta mantenga su visión cultural a través del diseño.

Bien, una vez reconocidos los 4 grandes rasgos de éste diseño que, recordemos que son: La intención, su contexto: la industria y el mercado, el control o la metodología y la ideología, es importante saber, dado que el diseño no es algo nuevo aunque a muchos les parezca así, si este diseño tiene algún antepasado histórico.

Para ello hagamos un repaso fugaz por la historia…