Los rasgos de un diseño como recurso para el desarrollo


3. El control del proceso de diseño. La metodología

Acabamos de reconocer lo mucho que los diseñadores sabemos sobre como establecer objetivos y como recorremos un camino organizado para llegar a ellos por medio de soluciones. Y a pesar de que hoy, en muchos casos, parece que el diseño se limita a la habilidad de coger un lápiz, con mayor o menor gracia, el diseño que actúa como recurso debe de seguir manteniendo ese planteamiento predefinido que nos garantiza un encaje correcto en la estrategia para el progreso.
Es aquí dónde encontramos otro de los rasgos necesarios de este diseño, que no es otro que el control de los objetivos. O lo que vendría a ser lo mismo, la metodología que nos permite dicho control. Punto sobre el que me extenderé en la parte final de mi exposición.

No obstante, aunque no profundice ahora sobre este tema, si que conviene adelantar que sin este control sobre el diseño y sobre nuestros resultados, es meramente imposible cuantificar el éxito logrado y, lo que es más importante, perdemos totalmente la posibilidad de analizar errores y de adoptar las variaciones necesarias en el caso de que nuestro planteamiento no asumiera los objetivos previstos. Es decir, no sabríamos en qué y por qué hemos fallado. Ignorancia que nos impediría plantear alternativas validas.