Un diálogo interno desde el diseño Industrial (Apuntes para una metodología)


Introduccion al tema

Cuando Angélica me invitó a dar una conferencia tuvo muy presente mi texto introductorio titulado: “Apuntes para una metodología de Diseño Industrial” y me pidió si podía organizar la conferencia en torno a él. Le dije lógicamente que si.

No obstante he querido arriesgarme como diseñador que soy. Y ante el lema que sustenta todas las actividades que estáis llevando a cabo, que no es otro que: “Diseño como recurso para el desarrollo” he creído interesante aunar ambos temas: METODOLOGÍA Y DISEÑO COMO RECURSO porque es muy importante tomar consciencia de que el diseño, entendido como ese presunto recurso para el desarrollo, pienso que ha de ser de una determinada manera. Es decir que, no solo ya desde su propio punto de vista disciplinar sino sobretodo desde su práctica profesional y la finalidad que se le presume como recurso, este diseño dinamizador debe ser de una forma muy concreta. Y de él os quiero también hablar.

“Porque no todo tipo de diseño puede liderar cambios”.

Y como bajo esta percepción la metodología es un aspecto fundamental podré abordar también –y con sentido- el tema con el que me había comprometido.

De esta forma, mi reflexión intentará destacar cuales pueden ser los rasgos principales que nos permiten establecer un diseño que resulte ser ese recurso tan necesario para el progreso (hablando desde el pensamiento, la teoría y siempre en términos genéricos) y abordará además el papel fundamental que tiene en él la metodología.

Espero ligarlo todo…

“Mi trabajo, que os invito a conocer desde la web del estudio aunque esté muy desfasada, es en realidad fruto de mi propio pensamiento sobre el diseño. De ahí que sea tan importante este “nivel intelectual” de nuestra profesión aunque para muchos sea tan aburrido.
Vuestro trabajo seguramente también tendrá esta vinculación con vuestro pensamiento. Por ello es importante que desarrolléis una posición crítica y que estructuréis un discurso intelectual. Básicamente porque las ideas se suelen adaptar a los tiempos y a las circunstancias y con ellas lo hará también vuestro trabajo, teniendo siempre así plena vigencia.”