Un diálogo interno desde el diseño Industrial (Apuntes para una metodología)


Observaciones sobre la conferencia

Antes de empezar también quisiera decir que acostumbro a dar charlas sin aportar apenas datos históricos contrastados. No es mi intención hablar de realidades objetivas sino más bien trasladaros mis propias reflexiones. Mostraros el pensamiento que he ido adquiriendo como profesional a lo largo de estos años de experiencia.
Así pues, soy un diseñador industrial que suele hablar de diseño desde lo que conoce y fundamentalmente desde lo que piensa, que es no es gran cosa, pero por lo menos garantiza un discurso sincero.
De esta forma, la intención real de este encuentro conmigo, no es que aprendáis historia o teoría del diseño industrial y/o adquiráis datos, fechas o métodos (algo que estaréis aprendiendo seguramente de forma fantástica en vuestra carrera) sino más bien disponer de un nuevo enfoque y/o tener presentes algunos factores que os permitan estructurar nuevas reflexiones, diálogos e ideas propias con las que tejer vuestro propio pensamiento sobre el diseño.

He de decir que, durante mis más de 15 años de trayectoria como profesional, quizás lo que he aprendido con más rotundidad es que sobre el diseño todos los implicados tenemos siempre parte de razón en nuestros planteamientos y es por ello que debemos atender a todas las voces que nos hablen de él.

Dicho esto también es importante comentar que considero que la invitación a un congreso y/o actividad sobre diseño merece, por parte de todo invitado, preparar específicamente su participación. Creo que el esfuerzo es una forma clara de agradecer su presencia. Por este motivo esta charla que mantendré con vosotros la he preparado específicamente y es original en su gran mayoría. Y aunque soy consciente de que es más aburrido, la leeré de forma literal porque obviamente no la he memorizado. Por esta razón, y entendiendo que el formato a distancia (videoconferencia) no ayuda mucho a transmitir emociones, os ruego que no desconectéis y que hagáis el esfuerzo de seguirme.

Para acabar estas “aclaraciones” quiero también decir que desde algunas redes sociales se ha comentado y/o se ha citado que analizaría el diseño dominicano. Os anuncio, de entrada, que no será lamentablemente así. Por desgracia no conozco tanto vuestro trabajo, ni como sociedad ni como colectivo, para poder trazar un análisis mínimamente riguroso al respecto. Espero en un futuro, eso si, poder remediarlo y aprender más sobre vuestra idiosincrasia.
No obstante, bajo la universalidad con la que yo concibo el diseño industrial tengo muy presente que el diseño dominicano está también abierto a él y a la historia que hoy os voy a contar.