Proyecto V-01: Un Dron de primera generación

Antes de que los drones invadieran la primera línea de los noticiarios y las calles, desde ozestudi, abordamos en 2011 el diseño de un vehículo aéreo no tripulado comandado mediante control remoto. Es decir, lo que hoy conocemos comúnmente como un DRON.

Son ese tipo de proyectos con los que uno se da cuenta de forma objetiva como avanza de rápido la tecnología. Y si en 2011 podíamos hablar rigurosamente sobre el proyecto en términos de innovación, hoy este proyecto, apenas 5 años más tarde, está casi obsoleto. O por lo menos hoy es ya de una generación muy primaria.

Sobre estas líneas podemos ver las primeras aproximaciones del proyecto. Estas simulaciones son parte del material generado que se le entregó al cliente para que pudiera evaluar y validar la solución de diseño en todos sus aspectos; técnicos-tecnológicos, funcionales, estructurales y formales.

Si comparamos estas ideas con el resultado obtenido podremos advertir que el planteamiento inicial no sufrió apenas cambios durante su fase de desarrollo y fabricación, avalando con ello el proceso de diseño industrial llevado a cabo.

Abajo puede verse el planteamiento que se seleccionó para la segunda etapa del proyecto, en la que a partir de una serie de mejoras electrónicas y mecánicas pudimos proponer un producto, no solo mucho más ligero y reducido sino también con un mejorado lenguaje formal.

En la foto superior puede verse uno de los múltiples prototipos escala 1:1 que se realizaron durante el proceso de diseño.
La finalidad de esta fase de prototipado es asegurarse -de forma previa- del funcionamiento de los encajes. Analizar las tolerancias propuestas en los sistemas de unión y estudiar sobretodo el correcto ensamblaje de todos los elementos que forman el conjunto. A través de estas comprobaciones aun pudimos dar un paso más en el diseño, reforzando algunas uniones y mejorando las fijaciones más críticas.

El V-01 incorporaba baterías de última generación (de aquel entonces) de gran durabilidad que le permitían una gran autonomía de vuelo. Integraba cámaras de alta definición que ofrecían un elevado nivel de detalle a larga distancia.

Al margen de los elementos electrónicos y los motores, está realizado básicamente en tres partes que forman la carcasa y que son fácilmente desmontables para mejorar su mantenimiento y/o reparación. Diseñado para ser fabricado en PP (Polipropileno), su extremado espesor, con algunas paredes que no superaban los 0,5 mm, llevaban al límite la tecnología para ofrecer la ligereza suficiente como para que la estabilidad y el control de vuelo fueran realmente óptimos y suaves.

Se optó por un lenguaje formal lo más orgánico y sinuoso posible, logrado a partir de grandes superficies curvas, la continuidad de sus partes y muy pocas aristas vivas. Obviamente, este recurso nos permitía dotar al objeto de una menor resistencia al viento y lo hacía más aerodinámico, siempre dentro de las posibilidades disponibles pues se tuvieron que atender -de forma obligada- un gran número de limitaciones estructurales que no nos permitían ir más allá de la solución abordada.

El producto se complementaba con un maletin de transporte que contenía el propio vehículo (protegido entre una espuma) y una pantalla táctil (tablet) para el control remoto y la visualización de video. Un maletin que operaba, por decirlo de otro modo, de centro de control móvil.

En la imagen superior puede verse el V-01 fabricado en serie.

El riguroso proceso de diseño industrial que llevamos a cabo nos permitió, no solo abordar la solución más adecuada que precisaba el cliente sino optimizar al máximo los procesos y los recursos en beneficio del producto y del mercado.

La solución de diseño, sin muchos antecedentes en el mercado por aquel entonces, supuso un reto de creación hacía una nueva tipología. Una estructura que además debía comunicar a través de su apariencia los mensajes que el cliente nos había trasladado.

Julio 2011