COOLTIU: Mesa de cultivo para niños. Selección MID 2013

No cabe duda de que los bancos de cultivo urbanos y/o domésticos han proliferado en los últimos años. Hoy, bajo la consciencia aparente del respeto por el medio ambiente, la sostenibilidad y la ecología podemos decir incluso que se han convertido en productos de tendencia. Un error al que desgraciadamente muchas veces se suma el diseño industrial planteando productos que se quedan, precisamente por ser entendidos bajo este superfluo concepto, en tierra de nadie.

Pero ¿Por qué nadie ha pensado en un producto de esta tipología destinado específicamente a los más pequeños de la casa?
Porque puestos a “cultivar” valores, lo coherente, buscando un valor de futuro es hacerlo a través de la educación de nuestros más pequeños. Solo desde este ámbito, el formativo, es lógico pensar que podemos introducir realmente un valor social que cuaje generación tras generación.

En la imagen superior puede verse el concepto de forma muy clara. Un producto que nos habla sinceramente.

De esta forma Cooltiu es una mesa de cultivo para niños. Un producto para toda la familia pero con el que los más jóvenes podrán aprender a cultivar y a respetar su entorno de una forma lúdica, didáctica y sobre todo natural. Y puestos a soñar, que es gratis, esperamos que Cooltiu ayude realmente a cultivar mejores valores sociales y a entender que con esfuerzo, dedicación y amor se obtienen normalmente los mejores resultados, alejándonos así del pensamiento especulativo que ha imperado durante las últimas décadas. No estaría nada mal retomar la cultura de "siembra y recogerás".

Cooltiu está diseñado para ser fabricado mediante la tecnología del rotomoldeo e incluye todas las soluciones básicas para poder cultivar vegetales, flores y/u hortalizas de forma fácil y limpia. Con unas medidas reducidas de aprox. 750 mm x 450 mm x 450 mm es un producto compacto altamente práctico para pequeños balcones y/o terrazas. El espacio, hoy tan escaso, ya no es un problema.

Si atendemos a sus referentes más próximos podremos descubrir que hemos aplicado el diseño a una tipología de producto que normalmente no suele ser compacta y que además se realiza mediante materiales que, no solo son caros y pesados sino que además suponen tener una gran mano de obra en su transformación y suelen estar planteados bajo tecnologías combinadas que restan competitividad y dificultan, muchas veces, los procesos de reciclaje. Y no cabe hablar del pésimo mantenimiento que la gran mayoría presentan. Seamos realistas, son productos con muchas carencias.
Bajo este análisis hemos aprovechado y mejorado el producto tanto a nivel estructural como funcional. Y lo hemos hecho seleccionando materiales más acordes a los usos y a los tiempos pero sobre todo pensando en mejorar su solicitación técnica y funcional ofreciendo una elevada durabilidad y un muy bajo mantenimiento. Cualidades –todas- que inciden positivamente en el grado de sostenibilidad que presenta el producto.

Aquí puede verse la sencillez con la que está concebido el conjunto.

Solucionado en un único material totalmente reciclable (Polietileno), está formado por solo tres piezas que se ensamblan al conjunto de forma fácil sin necesidad de ningún tipo de elemento externo. No presenta apenas manipulación en su fabricación y la durabilidad y su bajo mantenimiento, como se ha dicho, son excepcionales precisamente por los materiales y las tecnologías propuestas.

Mediante el diseño industrial hemos logrado integrar el valor “producto” a una tipología de objeto que hasta ahora se contemplaba mediante una fabricación muy manual y/o artesanal con los inconvenientes que eso conlleva en un mercado que busca cada vez más la competitividad.
No podemos olvidar que el diseño supone ser un agente económico clave para las sociedades avanzadas por lo que todo producto debe ser competitivo, entre otras características, de cara a disponer de un mejor posicionamiento de mercado y además facilitar y/o mejorar y/o potenciar su exportación.
Al respecto podrán decirse muchas cosas pero sin este tipo de premisas las empresas no sobreviven y el diseño no tiene mucho sentido.

En definitiva podemos decir que Cooltiu es un producto pensado para entenderse como tal, es decir introducirse en un mercado, generar beneficios y gestionar una función práctica de uso. Aunque más allá de esta simplificación mercantil, el diseño nos permite aportar mucho más de aquello que se ve a simple vista. En esta ocasión logramos integrar en el producto un servicio educativo, didáctico y lúdico que potencia –y cultiva- de forma natural y divertida ciertos valores sociales y familiares sumergiendo a los más pequeños en el cultivo y el cuidado de las plantas.

Aquí pueden verse las características y los valores que integra.

Quizás sean todas estas razones, que cohesionan y justifican el proyecto de esta manera y no de otra, por las que Cooltiu ha sido seleccionado para la edición 2013 del MID, Mercat d’ Idees de Disseny que organiza el BCD, Barcelona Centre de Disseny. Una selección que agradecemos enormemente y que avala, sin ninguna duda, toda la labor realizada.

Espero, aunque la explicación del proyecto es muy breve y general, que pueda entenderse lo que hay detrás del proyecto más allá de lo visible. Ahora el resultado es bastante evidente y parece que siempre ha estado ahí...

Noviembre de 2013